Tejado de vidrio

La muerte natural del ciudadano cubano Juan Wilfredo Soto, inflamada malintencionadamente por los enemigos de Cuba, es preocupación de los gobiernos de Estados Unidos y Europa, sin embargo ninguno de ellos pone reparo de lo que sucede hacia el interior de sus propios territorios

Quien tiene tejado de vidrio no debe tirar piedras al vecino, dice un viejo refrán que se ajusta como anillo al dedo a la “preocupación” de algunos países de Europa y Estados Unidos ante la muerte de un ciudadano cubano, asociado a grupos contrarrevolucionarios que actúan dentro de la Isla.

Llama la atención que el deceso, ocasionado por causas naturales, como se ha informado oficialmente por el gobierno cubano con abrumadores argumentos de los galenos que atendieron el caso y lo han ratificado familiares y amigos del fallecido, haya despertado tal inquietud entre aquellos que se autotitulan   “defensores” de los derechos humanos cuando sus propios actos los han convertido en los principales violadores de esos derechos en el mundo y en sus propias naciones.

Muy frágil es el tejado de quienes  desatan guerras genocidas con el burdo pretexto de proteger vidas civiles, los que han creado o han sido cómplices de la existencia de cárceles secretas donde se practica impunemente todo tipo de torturas, y que en su propio territorio no dudan en emplear la fuerza para reprimir las justas protestas de sus ciudadanos ante brutales recortes presupuestarios o la limitación de sus derechos laborales y sindicales.

El colmo de la falta de escrúpulos de la campaña difamadora contra Cuba,  denunciado recientemente por el colega Jean Guy Allard, fue la utilización de una foto de represión contra los trabajadores hondureños como ilustración del reporte periodístico destinado a difundir la falacia de la muerte a golpes del “disidente” cubano.

Para desenmascarar a quienes intentan manipular nuestra realidad, nos basta con invitar a los lectores a que se asomen al ciberespacio donde podrán comprobar lo que realmente sucede con los derechos humanos en las naciones que le han hecho coro a la campaña de calumnias contra Cuba.

Y  como una imagen dice más que mil palabras, les ofrecemos, para que saquen sus propias conclusiones,  no una sino varias imágenes de la violencia empleada contra los trabajadores en Alemania el pasado primero de mayo.