Recortes al presupuesto en Guatemala

A la expectativa la población por afectaciones a su economía

Guatemala.-Los guatemaltecos estarán expectantes ante el anuncio de recortes al presupuesto de la nación, aunque al parecer sus afectaciones dejarán fuera sectores sensibles como la educación y la salud.

El presidente Álvaro Colom confirmó que este lunes se conocerán esos recortes a programas y proyectos gubernamentales ante la falta de la ampliación presupuestaria y aprobación de préstamos por estar detenida la actividad normal en el Congreso de la República.

Resulta paradójico cómo los legisladores de la oposición prefieren realizar una interpelación, en este caso al ministro de gobernación, Carlos Menocal, antes que liberar recursos tan necesarios al funcionamiento del Estado.

Así lo ha reiterado Colom, molesto en ocasiones en declaraciones públicas por la actitud de aquellos diputados que, asegura, por motivaciones meramente de índole político ponen obstáculos una y otra vez a esa labor.

El mandatario explica cómo existen los fondos, mediante préstamos internacionales otorgados, para encarar la falta de liquidez de las instituciones estatales y mediante una denominada ampliación presupuestaria poder finalizar el año de la mejor manera posible.

Incluso alerta sobre el peligro de que el nuevo gobierno por asumir en enero próximo encuentre las arcas exhaustas y su arranque sea en situación precaria.

Lo único necesario es la aprobación parlamentaria de esa ampliación del techo presupuestario, lo cual no implica un aumento en lo definido para el año sino es una especie de tecnicismo para liberar aquellos recursos de los créditos.

Esto es atacado por la oposición al considerarlo un incremento de la deuda del Estado guatemalteco, pero las autoridades insisten en la necesidad imperiosa de hacerlo.

De lo contrario, como ya debe ocurrir hoy, se pondrán en marcha los recortes, aunque el Presidente se encargó de adelantar que no será tocado lo destinado a educación, salud, seguridad y defensa, sino lo de otras áreas, sin especificar cuáles.

Ese dinero existente, pero sin poderse usar por el momento, garantizaría la continuación de la gratuidad en los servicios educativos y de salud a la población instaurada por su administración a poco de tomar posesión, en enero de 2008.

Otro peligro se corre en este sentido, pues varios de los financiamientos pueden perderse si se llega al límite de las fechas establecidas para su concreción sin que el Congreso los apruebe.

De vencerse los plazos acordados para su concesión los organismos otorgantes pueden cancelarlos, como ya ocurrió recientemente con uno del Banco Mundial para programas de combate a la pobreza, aunque está a la espera de una prórroga.

Al cierre del primer semestre de 2011 los gastos presupuestarios de las instituciones del Ejecutivo fueron ejecutados al 44,3 por ciento de lo definido por el órgano legislativo para todo el año.

Pese a ser ese porcentaje el más alto de la última década, en términos globales hay afectaciones por la inclusión de los créditos pendientes de aprobación por los diputados, según el ministro de Finanzas Públicas, Rolando del Cid.

Este opinó que de pasar esos empréstitos en el Congreso, 2011 concluirá con 95 por ciento de utilización del presupuesto.