!Desconcierto tras segunda semana!
Contrario a todos los vaticinios, a cualquier “lógica”, las voleibolistas cubanas salieron sin éxito alguno de la segunda semana del Grand Prix 2011, y están al borde —siendo aún optimista— de una eliminación impensada al escucharse el silbatazo inicial del evento.
La debacle, el desconcierto, acabó de certificarse este domingo en la ciudad polaca de Zielona Gora, donde las anfitrionas sometieron a las chicas de Juan Carlos Gala en cuatro sets (15-25, 21-25, 25-23 y 20-25), luego de una hora y 44 minutos de juego.
Ese fiasco, junto a los encajados frente a Corea (2-3 sets: 25-17, 16-25, 17-25, 25-23, 12-15) y Argentina (2-3: 19-25, 25-15, 25-20, 18-25, 14-16), provocaron la caída hasta el puesto 11 de la tabla, con apenas seis puntos y balance de un triunfo y cinco fracasos.
Gala no consiguió todavía una alineación titular estable, pese a la inamovilidad de las auxiliares Yoana Palacios y Wilma Salas, la opuesta Kenia Carcacés, la pasadora Yusidey Silié, la líbero Emili Borrell y la central Rosanna Giel. ¿Por qué le retiró la regularidad a Leanny Castañeda? Es una pregunta interesante, pero difícil de contestar a la distancia.
Lo cierto es que la guantanamera no abrió en ninguno de los tres partidos de Polonia, pero siempre debió ingresar dado los bajos aportes de Alena Rojas y Daymara Lescay. Y si en la semana inicial sumó 23 unidades, en la última marcó 27 para un total de 50, bien repartidos en 33 ataques, 12 bloqueos y 5 servicios. Giel, nuestra referencia por el centro de la cancha, solo le aventaja en dos tantos.
Pero la inestabilidad del cuadro va más lejos. Gala persiste en usar los formatos 5-1 y 6-2, según el rival y las situaciones de juego, mas ello no está dejando los dividendos esperados. En cinco de las seis presentaciones comenzó con el primero, pero solo resistió hasta el final frente a Argentina. En las restantes hubo que alternarlo o abandonarlo. La solitaria victoria, ante Perú, llegó con dos en el pase, pero se trata de un rival menor para sacar conclusiones.
La selección ha funcionado por momentos con ambos criterios. Y la opción hasta resulta novedosa, pero la historia confirma que por ese camino se ha obtenido bien poco en el nivel mundial. Decidir resulta difícil, es cierto, porque no contamos con una pasadora magistral ni con gran recibo para el 5-1; y al mismo tiempo, para el 6-2, urge que las acomodadoras ataquen al parejo de las auxiliares, pues de lo contrario merma muchísimo la ofensiva. ¡ Ahí está el problema!
Por otro lado, las estadísticas no engañan. Aunque las Morenas mejoraron en ataque (41,52 a 42,7%), defensa (3,75 a 17,71 por set), pase (7,08 a 8,92 ps.) y recibo (21,25 a 49,6%), los errores no forzados aumentaron (5,8 a 7,1 ps.) y les condenaron en momentos cruciales. El bloqueo se mantuvo estable (2,5 a 2,4 ps.) y el servicio se deterioró un tanto (2,5 a 1,28 aces ps.).
Individualmente, Salas comanda en ataque (46,38%), Palacios es tercera entre las anotadoras (97), Silié es la séptima en pase (6,69 ps.) y Borrell marcha sexta entre los líberos (4,19 ps.) y octava en la lista de defensoras (2,81 ps.).
La semana entrante las nuestras jugarán en Bangkok frente a brasileñas, argentinas y tailandesas. Para clasificar a la final de Macao, a fines de mes, hará falta el favor de resultados vecinos y un desconcierto mayor… con signo positivo.
Resultado segunda semana


