Aedes ya no vive en la segunda casa

El insecto y sus criaderos fueron exterminados en los centros laborales de Ciego de Ávila, donde continúa una intensa ofensiva antivectorial

Cuando le pasaba el cerrojo a este reportaje, el insecto patirrayado no tocaba a las puertas de los centros laborales, la bien llamada segunda casa de los avileños. “Desde el 23 de diciembre no se detectan focos”, afirmaba optimista Maribel Falcón González, miembro del secretariado provincial de la Central de Trabajadores de Cuba.

“La batalla fue sin tregua, en noviembre había 27 locales positivos, en diciembre tres y cerramos el año 2011 con cero incidencias,” afirmó Antonio Matos Díaz, funcionario de la CTC.

 “Cual fulminante insecticida —subrayó— fueron las acciones de saneamiento impulsadas por las audiencias sanitarias en todas las secciones sindicales, donde se fortalecieron las 3 mil 729 brigadas de autocontrol focal”.

Enfatizó que esos encuentros sirvieron para estimular el cumplimiento de las medidas del plan integral de higienización ambiental en las entidades y sus alrededores, lo cual posibilitó exterminar el Aedes aegypti y sus criaderos.

Audiencias sin fronteras
Una pausa bajo un árbol hicieron los trabajadores de Comunales que laboran en la zona siete de la ciudad de Ciego de Ávila. “En la vía pública, ustedes son los ojos y los brazos de la Revolución”, resaltaba Ángel Cabrera Sánchez, historiador de la localidad. Mientras que el doctor Ernesto René Salcedo Rocha, los calificó como los médicos de la higienización.

“Los convoco no solo a recoger los desechos, mantener la limpieza de los parques y las áreas verdes, sino también a conversar con la población sobre la necesidad de no arrojar basura de forma indiscriminada, para evitar los criaderos del insecto transmisor del dengue, una enfermedad que provoca muchas complicaciones y en ocasiones la muerte”, enfatizó el galeno.

El también director del Centro Provincial de Promoción y Educación para la Salud consideró que no podemos descuidar la prevención, pues sí se puede lograr, con la participación consciente de las instituciones y el pueblo, la eliminación de los focos contaminantes.

Su mensaje fue reafirmado por uno de los trabajadores de Comunales en el encuentro, devenido audiencia sanitaria pública, en el cual se puntualizó que las acciones contra el peligroso vector, deben ser por todos al mismo tiempo.

Mejor prevenir que desanidar
Opinó la trabajadora Caridad Trujillo que “la hembra es muy astuta, pone sus huevos en sitios insospechados”, aseveración confirmada por Alexánder Sarría Rodríguez, operario de la campaña antivectorial: “Encontré larvas en una lata utilizada para recoger el agua de un salidero, colocada debajo del fregadero de una casa”.

La evidencia de lo cierto es que el insecto anida más en las viviendas, en su interior se reportaron el 59 % y en el exterior el 41 % de las larvas detectadas hasta diciembre último. En tanto, los depósitos artificiales, en lo fundamental por negligencia de algunos ciudadanos, inciden también en el índice de focalidad.

Un párrafo aparte merecen los municipios de Chambas, Bolivia, Primero de Enero y Ciro Redondo, donde no se detectaron focos. Hoy el esfuerzo principal está en los consejos populares de la ciudad de Ciego de Ávila, como territorio cabecera.

“El Aedes está hoy bajo control”, aseguró la doctora Ana del Rosario Guerra, directora de la Unidad Provincial de Vigilancia y Lucha Antivectorial, quien informó que disponen de 72 equipos y más de mil 500 operarios de control de vectores para la materialización de un grupo de acciones en la capital avileña.

Figuran entre las tareas principales en ejecución, destacó Ana, el tratamiento de adulticida cada siete días con la cooperación de la comunidad, y la limpieza de drenajes, fosas y registros en cada consejo popular.

Intensa y abarcadora, pero…
Trabajadores pulsó el estado de opinión sobre la ofensiva antivectorial en Ciego de Ávila. “No hacemos nada con que se fumiguen nuestros hogares, si todavía personas indolentes arrojan basura en lugares inapropiados”, acotó Luisa Quesada, ama de casa. “Son menos los ciudadanos que se ofenden cuando los multamos, la mayoría coopera con los trabajadores que intervienen en la lucha antivectorial”, declara Sarría Rodríguez.

La estudiante de Medicina Iselis Fundora considera que “si todos no colaboramos, continuará dedicándose cuantiosos recursos materiales y humanos a esta lucha que pudieran emplearse para el desarrollo de otros programas de salud”.

Para el doctor Salcedo Rocha las mejores armas exterminadoras del insecto son el autocontrol focal familiar, interno y externo, pero de forma permanente; la cooperación entre todos los sectores de la sociedad y el trabajo comunitario integrado sostenible.