Ciego de Ávila

El otro “gallo” de Morón

El triunfo reciente: Más de un millón de utilidades en la gestión económica. El reto: Terminar el nuevo matadero de cerdos y reses, dotado de alta tecnología

Morón no solo tiene un símbolo que campea desde el umbral de la ciudad, otro “gallo” insigne es el colectivo del establecimiento de productos cárnicos Osvaldo Sánchez Cabrera, nueve años Vanguardia Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Industria Alimenticia, localizado en la central provincia cubana de Ciego de .Ávila.  

Y sigue victorioso: “Cumplimos todos los indicadores del plan técnico económico el pasado año”, declaró Enrique Zorrilla Silva,  administrador de la unidad, quien destacó entre los logros la obtención de más de un millón de utilidades en la gestión económica, “la mayor cifra de la historia de nuestro centro”, afirmó.

El ingeniero en tecnología de la carne y sus derivados, dijo que se procesaron en la etapa mil 608 toneladas de cerdo en banda, el 104 por ciento de lo planificado. “Sobrecumplimos también ─ejemplificó─ lo previsto en la elaboración de conservas como embutidos, ahumados y otros renglones, muchos de los cuales son dedicados a la merienda de los centros escolares localizados en la zona Norte de la provincia avileña”.

Explicó que entre las prioridades figuran los productos destinados a la canasta básica (picadillo, mortadela, carne de res para niños y personas con dietas médicas), los entregados a la gastronomía, a instituciones de Salud y a los polos turísticos de Varadero, La Habana y Ciego de Ávila.

Consagración, seguridad y confianza

“Antes esto era solo un matadero y nos dimos a la tarea, junto a los trabajadores, de crear una empacadora con equipos recuperados que nos posibilitó diversificar las producciones y aportarle más ingresos al país”, recordó Zorrilla.

Alegó que tal actitud prevalece entre los obreros, dirigentes sindicales y administrativos. “La estructura del nuevo matadero en la etapa de  construcción, la hicimos con metales en desuso en otras industrias, lo cual representó un notable ahorro si se tiene en cuenta que esos recursos son muy costosos”.

“Una tonelada de vigas cuesta miles de dólares en el mercado internacional”, comentó el ingeniero mecánico Eduardo Zamora Pérez, inversionista. “La obra civil del nuevo matadero de cerdos y reses está al 84 % de ejecución, levantada por el propio colectivo laboral y  una brigada de la Empresa Provincial de Construcciones Varias, le falta el sistema de tratamiento de residuales líquidos, pero está iniciado este objeto de obra y tiene aprobada la licencia ambiental”.  

En el recorrido por la instalación se corroboró que ya está en el salón de producción el equipamiento tecnológico de punta para el sacrificio de los animales. “Queda por realizar su instalación y puesta en marcha prevista para agosto de este año, cuando se nos complete el financiamiento, cuyo monto total es de 4 millones 900 mil pesos, de ello 3 millones 400 mil en divisas”, precisó Eduardo.

Otro de los trabajos que requerirán también del empuje de los trabajadores del cárnico moronense y especialistas nacionales y foráneos, será el montaje de las cámaras de refrigeración para la conservación de las carnes  y los equipos de climatización para las salas de proceso.

De acuerdo con la propuesta técnica de la Empresa de Diseño y Servicio de Ingeniería, del Ministerio de la Industria Alimenticia,  el moderno matadero tendrá una capacidad de 400 cerdos y 150 reses diariamente, contra unos 130 y 70 que se sacrifican en la actualidad, respectivamente.

“Hay detalles que requieren destaque de forma especial”, sugiere Zamora Pérez y argumenta: “Los días 20 de cada mes se chequea con rigor la obra que, en el caso de la línea de sacrificio de reses, será la primera de su tipo que se instale en el  país”.

En vísperas del 25 de enero, Día del Trabajador de la Industria Alimenticia, reina allí la consagración y seguridad de los trabajadores de que vencerán su mayor reto de materializar la apertura de la moderna instalación, que generará beneficios a corto plazo, a tono con la política inversionista del país de poner las finanzas en manos laboriosas y eficientes.