Créditos bancarios: dinero bien utilizado

La mayor cantidad de los financiamientos aprobados se destinan a la compra de materiales de construcción y pago de mano de obra

Las personas que tenían créditos bancarios aprobados antes del 20 de diciembre del 2011, para adquirir materiales de construcción a precios subsidiados y no lo habían ejecutado totalmente, pueden utilizar el monto disponible con igual destino, en el actual sistema de comercialización a través de las unidades de comercio minorista y las tiendas recaudadoras de divisas.

Así lo establece la disposición especial segunda del acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, que anexa el reglamento para el otorgamiento de subsidios a personas naturales para realizar acciones constructivas en su vivienda, práctica que entró en vigor el 15 de enero último.

“Es una medida justa, —comentó Francisco Mayobre Lence, vicepresidente del Banco Central de Cuba—, pues de lo contrario esas personas no utilizarían el crédito que les fue aprobado por el banco totalmente. Ellas poseen un talonario de cheques que avala su crédito en pesos cubanos, con el que compraban a precios subsidiados, y ahora, con esa misma chequera, ya sea emitida por el Banco Popular de Ahorro (BPA) o por el Banco Metropolitano, pueden acudir a las unidades de comercio que venden materiales de construcción. Si necesitan adquirir estos materiales en pesos cubanos convertibles en las tiendas recaudadoras de divisas, deben dirigirse previamente a la sucursal bancaria que les otorgó el crédito, y con el importe que les quede sin utilizar de su crédito en pesos cubanos, comprar un cheque de gerencia en CUC por el importe requerido, al tipo de cambio vigente de CADECA”.

Existen clientes en todo el país que poseen créditos bancarios anteriores, con preponderancia en las provincias de Ciego de Ávila, Camagüey y Holguín, donde, según los registros, existen más de mil casos en cada uno de esos territorios.

Tal como está establecido, cuando estas personas se presentan en las unidades comercializadoras del MINCIN emiten un cheque de su talonario a favor de la entidad por el importe que corresponde, y en su chequera queda la matriz, donde se consigna el saldo disponible, el pago efectuado, y el saldo final.

“De los casos de créditos anteriores para compra de materiales de construcción a precios subsidiados tenemos en el municipio de Artemisa registrados 142 clientes, a los que les estamos revisando si tienen algún importe del crédito sin utilizar, a fin de expedirles si lo solicitan un nuevo talonario o su correspondiente cheque de gerencia”, precisó José Manuel Guzmán Rodríguez, director de la sucursal.

Con la nueva política crediticia, en vigor desde el 20 de diciembre del año anterior, hasta el viernes último se habían asesorado en todas las oficinas del Banco Popular de Ahorro a más de 96 mil personas y solicitaron sus créditos más de 7 mil de ellas; el 98 % para comprar materiales de construcción y pagar mano de obra, con el objetivo de reparar y rehabilitar sus viviendas por esfuerzo propio. Para este destino ya se aprobaron más de 3 mil créditos, por un monto que supera los 20 millones de pesos.

Asesoría financiera imprescindible

En los últimos tiempos es muy común que miles de personas acudan a las sucursales bancarias en busca de asesoría financiera. Solo en la del Banco Popular de Ahorro del municipio de Artemisa, hasta el 24 de enero último habían solicitado información 493 clientes; de ellos, 391 confeccionaban la documentación requerida para solicitar créditos, y ya a ocho se les había aprobado.

En cualquier situación, conviene realizar las operaciones de compra de materiales de construcción mediante cheques de gerencia, por representar mayor protección al cliente. “Es algo en lo que siempre asesoramos a las personas, y ya tenemos un cliente que ha realizado dos compras por esta vía, de su crédito total ascendente a 4 mil pesos”, comentó Gladys Díaz Hernández, gerente comercial de la entidad.

Precisamente son los especialistas comerciales de las sucursales quienes tienen el mayor intercambio con los clientes, para asesorarlos bien. Así lo destacó Magaly Rodríguez Domínguez, comercial de la sucursal BPA de Mariel, también en la provincia de Artemisa, al ejemplificar con la conveniencia de insistir en los objetos de créditos (compra de materiales y pago de mano de obra); determinar la capacidad de pago de las personas, en dependencia de sus ingresos lícitos, estables y mensuales, deducidas otras obligaciones con el banco; y no es necesario utilizar todo el crédito de una vez, sino en las cantidades que se vayan necesitando, pues ello reduce los intereses a pagar.

Los comités de créditos son los que determinan el otorgamiento de créditos y su monto. Lo preside el director de la sucursal y está integrado por varios directivos y especialistas. “Es muy importante ese análisis bien colegiado”, indicó Cruz María Mojena Arzola, directora de la sucursal BPA de Mariel, para quien la participación de todos los que puedan aportar en esta decisión es de vital importancia.

Así también ocurre con la asesoría financiera. En momentos en que el servicio de los cuatro comerciales de esta sucursal, es insuficiente ante la afluencia de público, se incorporan otros especialistas y directivos, a fin de facilitar los intercambios con los clientes. Uno de los temas principales que tratan es el de orientar a las personas en la correspondencia que debe existir entre el importe del crédito a solicitar, y la mensualidad que le correspondería pagar acorde a sus ingresos y gastos mensuales; así como la posibilidad de las personas a quienes les otorgaron un crédito, de que, transcurrido un tiempo en que cumplan con sus obligaciones con el banco y mantengan su capacidad de pago, vuelvan a solicitar, si lo necesitan, un nuevo crédito, por el importe ya pagado al banco; y así sucesivamente.

También aclaran que las garantías requeridas (saldos en cuenta y sesión de ingresos futuros, como las más comunes) no son para pagar créditos, sino que constituyen el respaldo final al que acude el banco cuando el deudor que solicitó el crédito deja de pagar la cuota mensual a la que se comprometió.

El Banco Popular de Ahorro cuenta con más de 200 sucursales en todo el país, más otras 200 cajas de ahorro, donde igualmente se brinda una orientación primaria para solicitar créditos bancarios.

Para Bárbara Mirabal Aranda, vicepresidenta del BPA, la asesoría financiera individualizada a cada cliente es fundamental, lo que contribuye al éxito en la respuesta a la solicitud del crédito y su correcto uso.

Para esta asesoría, los directivos y empleados bancarios están preparados y se esmeran en hacerla con profesionalidad y cortesía; también influye la organización del servicio en las sucursales, donde, lógicamente, se mantienen las facilidades de cuentas, depósitos de ahorro, operaciones de cobros y pagos, y todos los servicios bancarios que demanda la población. En tal sentido, todas las oficinas prestan servicios de lunes a sábado y el hecho que 48 sucursales del BPA en el país mantengan un horario de atención a la población, de ocho de la mañana a siete de la noche, repercute en ese ambiente distendido, con atención personalizada, premisa del sistema bancario cubano.

Así avanza la utilización de los créditos bancarios para la compra de materiales de construcción, que ahora suma a quienes tienen un importe sin utilizar de préstamos anteriormente aprobados para acciones constructivas.