Cirugía de Mínimo Acceso

Realidad que apunta al futuro

Desde Pinar del Río hasta Guantánamo, a cientos de cubanos beneficia la cirugía de mínimo acceso. Este logro, resultado del avance científico mundial, hace más de 20 años lo aplican en Cuba

“Míralo ahí, ese es el médico que me devolvió a mi esposo”, señala Norma, mientras el doctor yumurino Ariel Almanza trata de evadir los elogios explicando que se le practicó una gastrectomía subtotal distal y Wilfredo quedó como nuevo. “Me operaron ayer y ya ahorita dejaré el hospital Faustino Pérez”, comenta alegre.

En el extremo oriental, la holguinera Dulce Pérez Domínguez recibió el alta antes de las 24 horas, después de una intervención de vesícula. A sus 75 años confiesa que en varias ocasiones estuvo en quirófanos por los ovarios, un fibroma, apendicitis y una hernia, pero nunca la recuperación fue tan rápida. “Imagínese cuántas veces abrieron mi barriga y ahora solo hacen unos hoyitos”.

Desde Pinar del Río hasta Guantánamo, a cientos de cubanos como Wilfredo y Dulce beneficia la cirugía de mínimo acceso. Este logro, resultado del avance científico mundial, hace más de 20 años lo aplican en Cuba.

Hoy 119 servicios disponen de esa tecnología, extensiva no solo a especialidades de cirugía general, las de mayor desarrollo, sino también a áreas como la ginecología o la urología, afirma el doctor Julián Francisco Ruiz Torres, director del Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso (CNCMA).

Por eso, en provincias como Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín, Santiago de Cuba o Pinar del Río, luego de los inicios en vesículas o vías biliares, se continua incursionando de manera progresiva en procederes de avanzada.

Notorio lo conseguido en cirugías de esófago, colon y recto, el tórax, o en las de tipo ginecológicas, pared abdominal, bazo, glándula suprarrenal, el mediastino o resecciones pulmonares, entre otras de igual relevancia.

Beneficios compartidos

Tales resultados mucho tienen que ver con la labor capacitadora y de entrenamiento, a especialistas nacionales y foráneos, que desempeña el CNCMA, referente de la terapéutica endoscópica y cirugía mínimamente invasiva cubanas.

Desde el centro que nació en 1994 en el Hospital Universitario General Calixto García, ubicado ahora en la Víbora, municipio de Diez de Octubre, la doctora Rosalba Roque González lo asegura: “Disponemos de simuladores inanimados, que posibilitan a los educandos ejecutar lo que luego harán en el salón de operaciones”.

Resalta la vicedirectora docente que experimentan “con vísceras de cerdo: hígado, estómago, intestinos…, cumpliendo así con uno de los principios bioéticos esenciales en la cirugía: la adquisición de habilidades y conocimientos previos a la actividad práctica.

“Si en la cirugía abierta se interactúa directamente en el paciente, la laparoscópica requiere de habilidades psicomotrices. Las manos operan a través de la imagen que va reflejando el monitor y la destreza hay que venir a adquirirla en los laboratorios”.

Tal experiencia la vivió en el año 2004 el doctor guantanamero Abelardo Urgellés Orúe. Entre sus relevantes operaciones recuerda el éxito del primer caso de pseudoquiste pancreático solucionado en el Hospital Docente Agostinho Neto, un paciente santiaguero de 21 años, alto consumidor de alcohol.

Sin embargo, el joven galeno, recientemente electo miembro de la Sociedad Mundial de Síndrome Compartimental Abdominal, afirma que la inauguración (13 de agosto del 2011) del servicio de cirugía laparoscópica de urgencia marca un hito en la historia de la salud guantanamera, por sus inestimables beneficios para la población de la oriental provincia.

En tierras holguineras, el 25 de junio de 1996 el doctor Osmel García Hernández asistió al debut de la técnica en el hospital Lenin, estrenada con una litiasis vesicular, similar a lo que meses después (8 de noviembre) aconteció en el Comandante Faustino Pérez, de la occidental provincia de Matanzas.

El destacado desempeño de territorios como Villa Clara lo resume su aporte en el campo cardiovascular. En colaboración con la capitalina institución William Soler, en el Cardiocentro Doctor Ernesto Guevara realizaron un implante de endoprótesis aórtica por vía percutánea, sin precedentes en Cuba, consideran allá.

Luis Felipe Vega, cardiólogo, explica que el recurso establece notable diferencia con el método tradicional, tan complejo y peligroso al tener que abrir el abdomen para solucionar un aneurisma en la aorta abdominal, dolencia frecuente después de los 40 años, cuya causa principal es la hipertensión arterial o debilidad en la pared arterial.

Si en la población adulta holguinera valoran de positivo el saldo de la video endoscopia, de muy ideal la califican para las edades infantiles, medita el Doctor en Ciencias Rafael Trinchet Soler, especialista de segundo grado en Cirugía Pediátrica.

El también presidente de la Sociedad Cubana de Cirugía Pediátrica aprecia el vertiginoso desarrollo en Holguín de las intervenciones de mínimo acceso en niños.

Como valiosos califican los logros matanceros en materia urológica. Múltiples padecimientos, asociados a tumores de próstata, vejiga, estrecheces de uretra, cálculos a cualquier nivel, así como quistes o tumores benignos y malignos de riñones, son exitosamente resueltos en el hospital Comandante Faustino Pérez.

Insoslayables ventajas

La pronta recuperación del paciente, su inmediata incorporación a la vida social o laboral, la eliminación de las bridas postoperatorias, adherencias que tienden a formarse por la manipulación de las asas intestinales y la reducción de las complicaciones sobre el sitio quirúrgico, clasifican entre sus ventajas.

Aunque lecturas económicas apuntan baja estadía hospitalaria, con la consiguiente disminución en la partida de gastos, no pocos pacientes ponderan su valía estética, en contraposición a las feas cicatrices, visibles huellas de la cirugía tradicional.

Pese a dificultades objetivas, que la hacen cara en exceso, crece el porcentaje de accesibilidad de los cubanos a dichas técnicas, sobre todo en patologías de elevada incidencia como la enfermedad vesicular litiásica, malestar que afecta a más del 10 % de la población adulta, estima el doctor Julián Francisco Ruiz Torres.

“Algunas cirugías complejas son exclusivas del CNCMA, no ya por la experiencia sino por equipos que solo existen aquí. Muy elevado resulta el valor del soporte material, muchas veces afectado por el bloqueo estadounidense contra Cuba.

“Los suturadores, por ejemplo, los producen firmas norteamericanas y debemos acudir a terceros países para adquirirlos, con el problema de tener que erogar hasta tres veces su valor inicial”.

Expertos consideran que su amplitud de posibilidades convierte a la cirugía laparoscópica en solución quirúrgica del futuro. ¿Hasta dónde podrá llegar Cuba?

“Se exploran áreas como la artrocirugía, con el hospital Frank País en la avanzada, la cirugía fetal y soluciones vinculadas a la pediatría en los centros asistenciales William Soler y en el Pediátrico de Holguín.

“Están las patologías pulmonares o los trabajos en neurocirugía endoscópica y en otorrinolaringología.

“Poseemos potencialidades humanas, muy buenos cirujanos endoscopistas a lo largo y ancho del país, garantía de excelente cobertura. Si decimos que hemos tenido éxito es debido a la multidisciplinalidad y el espíritu colectivo de trabajo”, acotó el doctor Julián.