Subsidios a personas naturales

Producir y vender es la solución

A menos de tres meses de la aplicación del reglamento que facilita realizar acciones constructivas a los ciudadanos con menos solvencia económica, se evidencia la necesidad de mayor comercialización

Villa Clara podrá disponer este año de unos 30 millones de pesos para subsidiar a ciudadanos que lo necesiten, teniendo en cuenta las ventas de materiales de construcción efectuadas durante el 2011.

Es solo un ejemplo de la aplicación del reglamento para el otorgamiento de subsidios a personas naturales para realizar acciones constructivas en la vivienda, práctica que entró en vigor el 15 de enero último, por acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Según precisa la mencionada disposición, el presupuesto estatal destina cada año el 40 % del impuesto recaudado sobre la venta de materiales para financiar estos subsidios, monto que después se asignan a los consejos de la administración provinciales, y de estos a los municipales.

Nacionalmente, de los mil 520 millones de pesos planificados para la etapa anterior en la venta de materiales de construcción a precios no subsidiados, se concretaron 760 millones, el 50 % de lo previsto.

Sin embargo, Villa Clara llegó al 94,3 % de cumplimiento, la cifra más alta del país, seguida por Mayabeque. Otros territorios apenas sobrepasaron la media, y varios ni siquiera llegaron al 40 por ciento.

El desigual panorama persiste en lo que va de año. Hasta marzo, en Villa Clara se habían vendido 41,7 millones en este programa, 9,6 más de lo planificado, para un 129 % de cumplimiento, lo que contrasta con la situación de La Habana donde este indicador no superaba el 48 % hasta esa fecha.

Territorios como Granma, Guantánamo y Pinar del Río no rebasaron en la mencionada etapa la media nacional, y al cierre del primer trimestre ya existió un impacto negativo de unos 139 millones de pesos dejados de vender.

“Se impone una mejor estrategia comercial en cada lugar”, ratificó Pilar Fernández González-Pardo, jefa de grupo de ventas minoristas del Ministerio de Comercio Interior, quien validó la necesidad de garantizar los suministros para concluir el 2012 con 2 mil 300 millones de pesos de venta de estos materiales.

Al margen de la incidencia en la circulación mercantil minorista, salta a la vista que mientras más se incremente cada año lo recaudado por la comercialización de materiales de construcción a aquellos ciudadanos con capacidad de pago, mayor podrá ser la protección para quienes precisan de subsidio por falta de solvencia económica.

Estas personas van en aumento. Más de 2 mil 200 subsidios se habían otorgado hasta el 9 de abril último, y unos 520 casos —el 23 %—, acudieron a las más de 300 unidades especializadas (antiguos rastros) y 648 puntos de venta en mercados industriales vinculados a los centros mencionados, en busca de lo que necesitan para realizar sus acciones constructivas.

Sin embargo, hoy el déficit se localiza en barras de acero y áridos, principalmente, indicó Pilar Fernández, aun cuando las entregas crecen respecto al 2011. Todavía la demanda es superior a la oferta, y muchas veces el cliente no sale satisfecho.

Desde el punto de vista de la comercialización, en Villa Clara la estrategia es acercar cada vez más el producto a la población, y así ya llega a los 168 consejos populares de la provincia.

“Es un sistema de trabajo donde participan todos los organismos involucrados, con un chequeo diario por parte del gobierno. La óptima explotación del transporte, siempre en busca de viajes con carga tanto en las rutas de ida como en retorno, es fundamental”, comentó Miguel López Oliva, vicedirector general del grupo empresarial de comercio en ese territorio, donde las 18 tiendas existentes se multiplican en pequeños patios habilitados al efecto.

Entonces, no es casual que de las personas con subsidios en Villa Clara, ya alrededor de la tercera parte haya acudido a las unidades de comercio, y sobresale la situación de Camagüey, donde había asistido el 97 % de los beneficiados.

Respuestas precisas y en término
Tal como establece el reglamento, la instancia tramitadora de estos subsidios dispone de 15 días hábiles a partir de la recepción de la solicitud para preparar el expediente y someterlo a la consideración del consejo de la administración municipal del Poder Popular, el que al término de 30 días hábiles debe dar respuesta.

Para Modesto Delgado Flores, vicepresidente del gobierno en Villa Clara, es preciso tensar fuerzas, y así lograr que los 13 consejos de la administración municipales de la provincia se ajusten a los términos establecidos, por lo que ha sido necesario multiplicar las sesiones de análisis, muchas veces de forma extraordinaria. “Todos los casos se valoran de forma minuciosa y particular, sin exclusión de ningún solicitante por residir en ciudadelas o determinados barrios”, señaló.

Igual que el alerta sobre el imperativo de cumplir con los términos fijados en la legislación, otra precisión va dirigida a las personas que en virtud de créditos otorgados para la adquisición de materiales de construcción a precios subsidiados, mantengan en su poder instrumentos de pago con capacidad de compra, algo que no por reiterado deja de causar contratiempos para algunos clientes.

Se trata de aquellos ciudadanos que poseen chequeras con las que compraban materiales a precios subsidiados, y ahora con el mismo talonario, ya sea emitido por el Banco Popular de Ahorro en las provincias como del Metropolitano en la capital, pueden comprar por el monto de que disponen mediante el actual sistema de comercialización.

Para reafirmarlo, Bárbara Acosta Machín, viceministra de Comercio Interior, emitió una indicación con fecha 12 de enero del 2012, donde establece que las unidades del sector realizan conciliaciones con los bancos, a fin de disponer de la lista de esas personas y aceptar en la red minorista que venden materiales de construcción a precios no subsidiados, el referido instrumento de pago.

“Así lo estamos haciendo en Santiago de Cuba”, dijo Yasel Barrera, director del grupo empresarial de comercio. Añadió que hasta la fecha se han otorgado más de 300 subsidios para realizar acciones constructivas, quienes acuden, como el resto de la ciudadanía, a los 35 puntos de venta con 427 extensiones, cuando al principio eran solo 15.
Consideró la importancia de que estos beneficiados cuenten con los recursos que necesiten, lo que relacionó con el déficit de elementos de pared y piso ocurrido en los primeros dos meses del presente año, que motivó una reclamación comercial a la industria de materiales por tales incumplimientos.

Ciertamente, en todo este entramado intervienen múltiples factores. Mas, destaca el imperativo de contar con los suministros contratados para garantizar las ventas, con una mejor estrategia comercial. Solo así, podrán ser más las personas subsidiadas, según las prioridades establecidas en el reglamento vigente.