CADECA por un cambio

La escasez de locales y las indisciplinas laborales figuran dentro de las causas que atentan contra el buen servicio de las casas de cambio 

“A mí no me alcanza el día para    resolver mis problemas cotidianos,    pero al parecer ellos tampoco    tienen suficiente tiempo    para atender al público, almorzar,    y cumplir con el horario    establecido”. Esta fue la queja    de Elena García después de haber    intentado dos veces, en un    mismo día, comprar tres pesos    convertibles en la casa de cambio  (CADECA), localizada en    Ayestarán y San Pedro, en el   municipio capitalino del Cerro.    

“Como no tienen bien definido    cuándo almuerzan, cierran    la ventanilla en tus narices,    te quedas esperando bajo  el sol, y si decides regresar más    tarde encuentras el local cerrado    antes de tiempo”, lamentó la señora, estresada por el episodio    que la llevó a cambiar su dinero “con un tipo en la esquina”.    

Constituidas en 1994 para    facilitarle a la población la    compraventa de monedas extranjeras    libremente convertibles    y pesos cubanos, entre    otras funciones, las casas de    cambio presentan una situación    que demanda soluciones    desde varios frentes, incluidos    los gobiernos provinciales y    municipales.    

La cantidad insuficiente de    sucursales, el incumplimiento    del horario de trabajo por parte    de algunos cajeros, y las malas    condiciones materiales en muchos    casos para atender al público    se encuentran dentro de    las principales inquietudes de    los usuarios.    

Delia Martínez resaltó que    acceder a una de esas instalaciones    es para ella “toda una    proeza”, pues “yo vivo en el reparto    Miraflores, en Boyeros, y    tengo que ir hasta Altahabana.    Allá está la CADECA más cercana,    pero sigue siendo lejos de    donde radico. Pienso que debe    ampliarse el servicio. Muchas    veces caminamos y no encontramos    dónde hacer el cambio.    Cuando logras llegar a una sucursal    la cola es inmensa, sobre    todo el día de pago a los jubilados”.    

Según la licenciada Gloria    María Rojas Hernández, presidenta    nacional de CADECA, la    demanda se ha elevado con los    años y la escasez de locales es    el mayor problema que presentan,    fundamentalmente en La Habana.    

“En la actualidad el servicio    es insuficiente. Estamos    abogando por expandirlo,    principalmente en las cabeceras    provinciales. No tenemos    un plan de inversiones, y aspiramos    a que nos cedan locales    con un mínimo de condiciones donde podamos hacer reparaciones”,    subrayó.    

En el país existen 366    casas de cambio y 615 cajas.    Todos los municipios están    habilitados, excepto seis,    donde persisten dificultades    para encontrar lugares para    prestar el servicio. Ellos son    Candelaria, Rafael Freyre,    Gibara, Cacocum, Caimanera    y Manuel Tames. No obstante,    en esas localidades, el    Banco de Crédito y Comercio,    así como el Banco Popular de    Ahorro realizan las funciones    de cambio.    

Para Rojas, la dispersión de    todos los puntos de operaciones    es la razón principal que provoca    las irregularidades en el    horario de trabajo. “Sabemos    que en ocasiones los cajeros lo    violan. Nuestra estructura de    dirección es pequeña y contamos    con un amplio abanico de    oficinas distribuidas por todo  el país. Hemos insistido fuertemente    en el cumplimiento del    horario y hacemos visitas sorpresivas.  A veces vemos cajeros    trabajando solos, donde ellos    mismos son su propio jefe.    

“Hay que elevar la exigencia,    pues también atravesamos    por un alto índice de ausentismo,    fundamentalmente en julio y agosto, cuando se nos quedan    líneas de cajas vacías, a pesar    de los constantes cursos que  desarrollamos para ampliar el    número de trabajadores”, indicó    la Presidenta.    

En un inicio, las casas de    cambio funcionaban 12 horas    seguidas, pero la entidad realizó    un estudio en el año 2009    que “demostró estadísticamente    la poca afluencia de usuarios    después de las cuatro de la tarde.    Es por ello que trabajamos    hasta esa hora en la actualidad”,    puntualizó Rojas.    

Más y mejores casas    

Durante un recorrido por establecimientos    de la capital    constatamos la presencia de algunos    que no presentan el ambiente    favorable para el trabajo    de los cajeros, ni para atender    correctamente al público. Tal    es el caso del quiosco de Altahabana, ubicado en una zona    aparentemente poco poblada, aunque con una gran afluencia  de personas.    

La instalación no tiene    buen estado constructivo: el    piso está roto, el baño nunca ha funcionado por falta de recursos de la empresa Aguas del    Sur, y la parte trasera colinda con una fosa que se inunda    cuando llueve.    

“Nuestras condiciones    son pésimas. Hay filtraciones    en el techo, nos estamos hundiendo,    y no tenemos cómo    reparar el piso”, apuntó Lidia    Echemendía Arana, directora    de CADECA en ese territorio.    

En la capital existen 101 puntos de operaciones, incluidos    40 quioscos que, a juicio de    la presidencia de CADECA, no    responden a la demanda actual del servicio.    

“Esas instalaciones sirvieron    en un principio, pero ahora    necesitamos crear otras condiciones.    El nivel de deterioro es    muy alto y en ocasiones no hay    baño, ni agua potable. Tampoco    el usuario posee un lugar    para sentarse y está muchas    veces expuesto al sol. No estamos    satisfechos y vamos hacia    la eliminación de estos locales”,    indicó Rojas.    

Contrario a estas casas, la    nueva sucursal ubicada en 23    y J en el Vedado es muestra de    cómo el servicio puede mejorarse    si se liman las dificultades    existentes. Se trata de    un moderno centro habilitado    con pantry, baño, asientos,    buena climatización, y un horario    extendido hasta las ocho    de la noche de lunes a sábado.    Los domingos labora hasta las    seis de la tarde; y cuenta, además,    con seis cajas y un personal    entrenado.    

Para Juan Carlos Sánchez,    director de CADECA en el municipio    de Plaza de la Revolución    las dos casas de cambio    que existían en la zona eran    insuficientes para un lugar tan    céntrico como los alrededores    de La Rampa. “Se trataban    de instalaciones soleadas, con    tres taquillas en total. Ahora el    servicio es más rápido y efectivo”,    resaltó.    

El directivo subrayó la    necesidad de que el gobierno    apoye en la búsqueda de nuevos    espacios, pues “en el municipio    hay zonas con mucho    movimiento como las arterias    de 23 y 12, y allá solo tenemos    una CADECA. Es importante    crearles comodidades a los    usuarios y velar por la seguridad    de las instalaciones”.    

Otra de las inquietudes es    la falta de información acerca    del cambio de local de una    CADECA hacia otro punto.    En este sentido la Presidenta    aclaró que cuando ocurre un    cierre o interrupción del servicio    “es nuestra responsabilidad    comunicarlo con la debida    antelación, pero en ocasiones    las afectaciones se dan inesperadamente”.    En efecto, cuando se mejora    la infraestructura, todos    ganan. Pero provincias como    Granma, Cienfuegos, Las Tunas,    Pinar del Río, y Sancti    Spíritus presentan un cuadro    desfavorable en relación con la    habilitación de locales.  

Las condiciones actuales    del país suponen un crecimiento    de la demanda de casas    de cambio y la red conformada    hasta el presente no cubre    las necesidades. La población    se da cuenta de ello, y los trabajadores    del sector no están    ajenos. Crear el escenario para    un mejor servicio, y tener la    voluntad de hacerlo, son imperativos    de todos los que puedan    contribuir a la expansión de    este servicio útil y necesario.    

No existen razones para    exponer a un usuario o cajero    a incomodidades si en la capital    y en muchos municipios del    país pueden habilitarse locales    para realizar esta función.    Tampoco la ineficaz distribución    de sucursales puede justificar    las indisciplinas laborales.    Encarar estos problemas    de manera coordinada es el    principal cambio que hoy urge    en CADECA.  

Comentarios

Lo mejor para todos es que el

Lo mejor para todos es que el estado acepte en todos los comercios las dos monedas que imperan en nuestro país, MN y CUC. Y que sean estas instalaciones quienes realicen el cambio posterior en la moneda que deban ingresar al presupuesto del estado. De esta forma tanto el estado como el pueblo saldrían beneficiados. El primero entre otras cosas vendería mas, pagaría menos salarios, sancionaría menos funcionarios y trabajadores, gustaría menos recursos energéticos, etc. El pueblo porque se evitaría todo el estrés que provocan anécdotas como las aquí descritas para realizar un canje que no es su culpa.

Elimine la doble circulación

Elimine la doble circulación monetaria y se acabaron los problemas de CADECA.

Por favor que den una

Por favor que den una información económica de por que se mantiene esa moneda, para que sirve hoy día, gastas papel en producirla, pagss salarios medios y de todo en eso del cambio y en un final que?? que ya se acabe con ese papel y que se quede solo nuestra moneda nacional y miren cuantoas quejas y problemas nos quitamos de arriba, equiparen los precios y punto, eso en estos momentos da lugara a la especulación, personas viviendo de venderla en lugares donde no hay casas de cambio, trabajadores pasando trabajo, una cola mas para luego hacer la otra cola donde vas a comprar y si te descuidas cuando llegue ya se acbó lo que querías, el que viene del extranjero cunado llega al aeropuerto cambia su moneda por la cubana y se acbó. Eso lo veo con mas identidad, eso lo está esperando el pueblo hace años y no llega por favor que hace falta???

Es verdad que las Cadecas

Es verdad que las Cadecas deben jugar su papel, entiendo que en un local herméticamente cerrado debe tener aire acondicionado, todo eso es comprensible.
Pero...
No sería más efectivo poner máquinas canjeadoras de divisas y moneda nacional?, si claro, es una inversión, y cuando invertimos para los cajeros automáticos?, muchos dijeron que esa era la basura más grande del mundo, y yo, y se de muchos, que estamos encantados con el nuevo sistema, saquemos las cuentas, no necesitan salario, ni administrador, el consumo no es mucho, no necesitan aire acondicionado,(solo lo necesita el servidor al que están conectados), solamente fallan cuando irremediablemente se cae la energía eléctrica, no almuerzan, no necesitan baño sanitario y nunca llegan tarde.
Pesemos las ventajas y desventajas.
Veamos cuanto cuestan y cuanto nos ahorramos.
Yo creo que vale la pena!

La inestabilidad del horario

La inestabilidad del horario comenzó cuando se hicieron reajustes por el ahorro de electricidad que a a la postre de ser temporales se quedaron hasta el día de hoy, con un desconocimiento de forma general de los mimos .Los que para colmos no se relacionan con los de los bancos es decir los multiples cambios que a veces tenemos que hacer en bancos y luego en cadeca no son compatibles en horario.Hay que dejar de trabajar para ir al banco y luego a una cadeca.

Si se eliminara la dualidad

Si se eliminara la dualidad monetaria prometida hace algún tiempo ya y que no acaba de llegar, sobrarían CADECAS en Cuba. Nuestro mayor problema es el CUC que obliga a los cubanos de a pié a tener que recibir su salario en una moneda y tener que pagar 25 veces por otra para adquirir las cosas que necesita, incluso ahora está de moda en los restaurantes unos productos en CUP y otros en CUC. Hasta que no eliminemos ese instrumento generador de desigualdades que es el CUC estamos fritos y nuestro trabajo seguirá siendo algo simbólico.

Buena crítica, hagan lo que

Buena crítica, hagan lo que dice el pueblo, que para eso los puso ahí, dos monedas no resuelven nada, solo malestar, quien respalda el CUC?, si eso es solo papel con valor de cambio cubano, nada más, y además, trae muchas diferencias sociales. La dirección del país siempre abogó por eliminar las diferencias sociales, ahora, esto qué es?. Mientras se piense que LA HABANA es Cuba estamos embarcados, es verdad que es capital de país, pero, porqué 101 casa de cambio cuando solo hay 366 en Cuba?, así sucesivamente en todo, transporte, vivienda, etc. Saludos