Play Off de la pelota cubana

De Elefantes, Leones y otros designios

Es muy temprano para vaticinios de victoria y derrota

Si afirmo que los aficionados de la central provincia de Cienfuegos están contentos, miento, y si digo que están tristes, también falseo la realidad. Hoy tienen una mezcla de alegría con congoja. Por un lado, que la “elefantada” esté en los play off es motivo de júbilo, pero que hayan perdido en primer juego frente a la “leonada” capitalina no es como para sonreír de oreja a oreja.

Fui hasta la Peña del Pase del Prado, la más popular del territorio cienfueguero, en el mismo corazón citadino y casi no escuchaba lo que decían. La algarabía entrecruzaba frases: que si Odrisamer Despaigne estaba en su mejor día; que si Norberto González dominó, pero tuvo algún descuido; que si el bateo sureño estaba silenciado…

Algunos aseguran que el que “da primero da dos veces”. Otros que hay tiempo para recuperarse, porque son siete juegos, a ganar cuatro. Los más optimistas dicen que los Elefantes barrerán a los Leones en el 5 de Septiembre. Los escépticos miran con pesar lo que se avecina, “porque los Industriales tienen más garra”…

Lo que si es cierto es que el primer juego fue un gran espectáculo, con un Arruebarruena inmenso en el campo corto, con un Odrisamer seguro y decidido; con un Mayeta que es todo entrega; con un Vargas callado y tranquilo (como me gustan que sean los directores); con un “Pito” Abreu que de solo pararse en el home pone las gradas a la expectativa...

Es muy temprano para vaticinios de victoria y derrota.

Cuando se liga el verde con el azul, dicen los que saben, se logra un color amarillo, pero ese, en los terrenos del Latinoamericano y del 5 de Septiembre, no asomará ni con una pizca. Son dos equipos grandes, fogueados, aguerridos, con deseos de pasar a la siguiente fase, con jugadores experimentados y combativos y direcciones que, si por un momento adoptan alguna decisión no compartida por la afición siempre conocedora del béisbol, como de la medicina y el periodismo, saben enderezar el rumbo para llegar al final con la frente en alto.

¿Verde o azul?…, en el séptimo se sabrá. Bueno…, así pienso yo.