Dirección de Educación en el Cerro

Aplicar bien las leyes laborales

A las profesoras Leonor y Antonia no les negaron sus haberes salariales, sin embargo las tarjetas SNC-2-25, sí se encontraban sin actualizar

Leonor Moliner Navarro y Antonia Sánchez Campos se sintieron confundidas, pues desconocían por qué no fueron remuneradas correctamente en el mes de agosto del 2011, si ambas laboraban como maestras jubiladas y reincorporadas en el instituto politécnico Escuela de Economía Habana, del municipio capitalino del Cerro.

Después de la publicación el pasado 5 de marzo de un material referente al tratamiento salarial equivocado que se utilizó con estas compañeras, la directora de Educación en este municipio, Marian Chorens Cruz, ofreció detalles a Buzón abierto sobre la investigación emprendida en virtud de esclarecer los hechos.

La especialista explicó en carta dirigida a nuestra redacción, que para conocer los pormenores de las insatisfacciones planteadas indagaron en el caso un equipo de trabajo integrado por la propia directora, el subdirector económico y la jefa de inspección, quienes revisaron documentos y se entrevistaron con las compañeras antes mencionadas, el director del centro, la jefa del departamento de recursos humanos, y el subdirector de la educación técnica y profesional en ese territorio.

 “Con estas trabajadoras se procedió de la siguiente manera: el día 10 de julio del 2011 se les pagó el salario correspondiente al mes de junio; posteriormente, el 22 de julio de 2011, cobraron vacaciones (agosto) y el estímulo.

En el mes de septiembre recibieron el salario devengado en julio, teniendo en cuenta el acuerdo del Ministerio de Educación  y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte (SNTECD), del 2003, donde se aprueba realizar el pago de julio en septiembre a solicitud de los trabajadores”, significó la directora. 

Otras de las acciones fue la revisión de las retribuciones recibidas por las profesoras, donde se comprobó que sus contratos estaban hechos hasta el 30 de julio, sin tener en cuenta el contenido real del trabajo en un centro escolar al concluir el curso y que a partir del 2 de julio los maestros disfrutan de sus merecidas vacaciones.

“En el caso particular de las promoventes, si hubiesen trabajado hasta la fecha convenida (día 30), se les tenía que pagar, pero se conoció, por ellas mismas y varios de los entrevistados, que no trabajaron en ese período”, especificó Marian.

Respecto al maltrato de palabra, Leonor y Antonia expresaron que no se referían a que fueron objeto de ofensas o faltas de respeto, sino que la explicación que el subdirector municipal de Educación les ofrecía, en cuanto al cierre de su contrato, no podían entenderla—, dada su experiencia, abnegación y entrega en el sector.

Según Chorens Cruz, las proyecciones para el nuevo curso escolar incluían una disminución en la matrícula del instituto politécnico Escuela de Economía Habana. Esto trajo como consecuencia la reducción de la necesidad de maestros contratados.

Agregó que la situación se resolvía con los profesores de contrato indeterminado y un grupo de alumnos habilitados para impartir clases, que se prepararon a nivel provincial, prescindiendo de los contratos a jubilados y por horas.
Sin embargo, Chorens reconoció que no se logró una comunicación acertada entre el subdirector municipal de la educación técnica y profesional y las profesoras jubiladas, de manera que quedaran convencidas.

“Si bien es cierto que el contrato debía cerrarse, atendiendo a la trayectoria y disposición de las interesadas, se debieron brindar otras ofertas, lo cual fue objeto de análisis en el órgano de cuadros como medida educativa y preventiva”, manifestó.

Asimismo, la directora también admitió que les asiste razón a Leonor y Antonia, en cuanto al estado de las tarjetas SNC-2-25 las que, efectivamente, se encontraban sin actualizar y fueron detectadas durante las visitas hechas por la dirección provincial de Educación y la Oficina Nacional de Inspección del Trabajo (ONIT).

“En la actualidad el tema de las tarjetas está resuelto, luego del trabajo desplegado por el departamento de recursos humanos y el control efectivo de un equipo de la subdirección municipal”, apuntó.

La especialista señaló que se les demostró a las promoventes que el tratamiento salarial aplicado a los maestros contratados es el mismo que reciben todos los trabajadores del sector, cuyas disposiciones se establecen en las resoluciones No. 38 y No. 105 de los años 2011 y 2009, respectivamente.

“La confusión de las maestras radicaba en que sus tarjetas SNC-2-25 mostraban el salario a devengar, pero el neto a cobrar incluye el descuento del 5 % como aporte al presupuesto del Estado, según la mencionada Resolución No. 105”, precisó Marian.  

Finalmente, Chorens Cruz exhortó a continuar perfeccionando el conocimiento y el control de la aplicación de las nuevas legislaciones laborales y demás resoluciones económicas, como parte de la cultura general e integral de los cuadros, funcionarios y docentes.

“Este elemento constituye una de las prioridades de trabajo de la dirección municipal de Educación en el Cerro para el presente curso escolar”, subrayó la directora.