Pesa menos que un comino

En la TRD de la Terminal  de Ómnibus de  Cienfuegos, el  peso de los paquetes de comino no se corresponde con el contenido del sobre

En la TRD de la Terminal  de Ómnibus de  Cienfuegos, los paquetes  de comino se  venden a 35 centavos  en pesos convertibles  (CUC), o a nueve pesos  cubanos (CUP).  

La etiqueta en el  envase reza: marca: Potro; producto:  Comino molido; Peso Neto: 24 gramos.  Pero… ¿es correcta la información  ofrecida en cuanto al peso del  producto?  

La duda nos llega en un mensaje  electrónico enviado a Buzón abierto  por el ingeniero informático Pablo  Rodríguez Borroto, trabajador de la  Escuela Nacional de Instructores de  Arte (ENIA), en la mencionada provincia.  

Argumenta Borroto que anteriormente  los sobres se comercializaban  “bien pesados y con la calidad  requerida. Todo lo contrario  de los que ofrecen los vendedores  ambulantes”, precisó.  

El envase y su etiqueta informativa  se mantienen; sin embargo,  según comprobaciones que realizó  el propio lector cienfueguero, el  peso del producto no se corresponde  con el contenido del sobre.  

La diferencia está presente no  solo en una de las bolsas, sino en  varias de las unidades  en que se oferta la  aromática especia.  

“Los paquetes  apenas pesan 18 gramos.  Los adquiridos  en divisas pertenecen  al lote No. 61 y los  comprados en pesos  cubanos al lote No.  6”, aseguró.  

El ingeniero cuestiona el desempeño  del departamento de control  de la calidad de la fábrica, así como  el de otros trabajadores que intervienen  en el proceso productivo y  en las áreas de venta. Lo más lógico  es pensar que a estos lotes se les dio  “salida” de la línea de producción  (aptos para la venta), sin tener la  calidad requerida.  

“Con estas dificultades si  compras cinco paquetes te llevas,  realmente, el contenido de cuatro.  ¿Quién se quedó con el quinto?  ¿Llegó previamente adulterado  el producto a la TRD y al establecimiento  estatal en CUP, o no?”,  cuestionó.  

“No es justo que nos timen los  particulares, pero es insólito que  las empresas estatales lo hagan  también. Si cambiaron el gramaje,  por lo menos, deberían informarlo  a los consumidores, porque somos  pocos los que nos percatamos de  estas deficiencias”, apuntó.