Lenguaje claro de solidaridad mediterránea

“El mundo tiene que saber la verdad de Cuba; sobre esta nación heroica se cierne un manto de mentira y tergiversación con el objetivo de desvirtuar la importancia de su ejemplo. En Baleares aprovechamos cuanto espacio es posible para impulsar el apoyo que merecen el pueblo y el Gobierno cubanos”

“He venido a este país porque tengo un compromiso con la obra de la Revolución, convertida en la Meca de todos los luchadores por un mundo diferente; en medio de nuestras batallas no hay mejor aliento para seguir que el ideal de Fidel y el heroísmo y las razones del Che”. Así, sin dirigirle apenas la primera pregunta, Lorenzo Bravo Muñoz, un sindicalista mallorquín que aún no sale del asombro de apreciar por primera vez el 1º de Mayo en La Habana, inicia las numerosas reflexiones surgidas al calor de este diálogo sin formalidades.

Secretario General de la Unión General de Trabajadores (UGT) en las Islas Baleares y vicepresidente de la Casa de Amistad Baleares-Cuba, Bravo ha traído consigo a compartir estos días de “luna de miel entre la multitud en la Plaza de la Revolución” a su novia Dolores, que entre sonrisas y gestos de admiración y júbilo, adereza el cuarteto del que también forman parte Gerardo Moya Noguera, presidente de la Casa de Amistad constituida hace un año en Palma de Mallorca, y Bartolomé Sancho Morey, presidente de honor de esta institución solidaria y veterano colaborador de la Revolución cubana, desde sus inicios, en numerosas esferas.

Antes de enrumbar nuestra conversación hacia otros temas y entablar diálogo con sus compañeros, Lorenzo quiere hacer constar que estará por estos días en Santa Clara. “Hay quienes van a ver al Papa en busca de alimento para su espíritu, y no los cuestiono; yo visitaré al Che para inyectarme su fuerza y hacerme cada vez más revolucionario”.

Cuando la emocionada impronta del sindicalista deja espacio al resto de mis interlocutores, Gerardo detalla el sorprendente accionar de la institución que preside. “En solo un año hemos fomentado la solidaridad por todas las vías posibles: impulsamos sin cesar la campaña por la liberación de los Cinco antiterroristas cubanos, difundimos las nuevas realidades de este país, sus conquistas, su capacidad de resistencia, su ejemplo ante una sociedad como la nuestra donde el bienestar se desmorona.

“La Casa de Amistad Baleares- Cuba propició la presencia de Aleida Guevara, la hija del Che, entre nosotros. Allá impartió conferencias muy esclarecedoras. También publicamos numerosos materiales periodísticos en el diario Última Hora, el de más amplia circulación en las Islas. Cuba para nosotros es un paradigma y todo cuanto hacemos está dirigido a su defensa, esa es nuestra misión principal”, agrega Gerardo.

Ante una de mis preguntas, referida al verdadero papel desempeñado por los grandes sindicatos españoles y otras organizaciones, Lorenzo reflexiona: “Si hubiéramos estado mejor vertebrados, estoy seguro que la derecha no tendría tanto poder como tiene hoy en nuestro país. No todo el mundo en la dirección sindical tiene la misma postura, atravesamos momentos delicados; hay un retroceso, se han perdido valores que fueron símbolos y se impone la falta de ética y de ideología en no poca gente. Esa es una realidad a la que ninguna organización escapa.

“Los cambios operados en América Latina representan una esperanza ante la barbarie que se cierne sobre las naciones más occidentalizadas, particularmente en Europa, donde disminuye cada día el estado de bienestar y crece el empobrecimiento de la población. Hay que abrir el debate, dar paso a las grandes movilizaciones proletarias para enfrentar el avance de la extrema derecha”.

El dirigente sindical mallorquín tras meditar un instante detalla cómo en Grecia ascendieron al Parlamento 21 diputados neonazis que se granjearon el favor de los votantes regalándoles bolsas de comida, mientras les decían que los inmigrantes eran los culpables de que ellos estuvieran sin trabajo. La extrema derecha ha avanzado también en Holanda, Austria, Italia. No debe olvidarse que un personaje político tan negativo como Le Pen obtuvo más de 6 millones de votos en las últimas elecciones de Francia, concluyó.

Con el antecedente de haber residido en Cuba y disponer de un profundo conocimiento acerca de la obra de la Revolución, de la que también ha tomado parte, Bartolomé Sancho pone énfasis en la necesidad de dar a conocer cuánto se hace aquí en el perfeccionamiento de las estructuras económicas de la sociedad, en pro del bienestar de la población. “El mundo tiene que conocer la verdad; sobre Cuba se tiende un manto de mentira y tergiversación con el objetivo de desvirtuar la importancia de su ejemplo. En Baleares aprovechamos cuanto espacio es posible para impulsar la solidaridad que merece este país”.

Lorenzo destaca por su parte la validez de las medidas aplicadas por el Gobierno cubano en las condiciones del Socialismo real, y concluye: “Los partidos socialdemócratas están sujetos a posturas neoliberales; ya no se sabe quién es de izquierda y quién de derecha. Tampoco los sindicatos hemos hecho siempre bien nuestro trabajo. Aquí en Cuba el movimiento sindical está en función del bienestar de los trabajadores y de todo el pueblo. Hay una sólida unidad en torno al Partido y sus líderes que nadie puede venir a quebrantar”.