Aciertos y deudas de una fiesta
Cuando este lunes se decidan los vencedores en los diferentes grupos del Torneo Capablanca In Memóriam quedará para la historia medio siglo de buen ajedrez en Cuba, y una edición 47 muy bien organizada, que amplía el diapasón de actividades en aras de masificar y extender el juego ciencia en la isla y Latinoamérica.
Nuestros aficionados tendrán que aguardar otro año por un posible triunfador en el fuerte grupo Elite, ahora categoría XVIII de la FIDE, pues parece imposible que Leinier Domínguez o Yuniesky Quesada alcance la cima, lo cual no se logra desde el éxito del primero en el 2009, aunque en el Premier Yuri González podría alegrar a los seguidores nacionales.
No por habitual deja de ser sumamente meritorio que varias figuras de reconocido nivel universal como el ucraniano Vassily Ivanchuk (2764 puntos Elo), el ruso Ian Nepomniachtchi (2716) y por supuesto Leinier, prestigien el evento, otra vez con sede en los salones del Hotel Riviera, en La Habana.
En esta ocasión, además del principal apartado y el Premier, se compite en dos colectivos abiertos con más de 100 trebejistas cada uno, muestra ferviente del incremento en la participación y la capacidad de dirección lograda por el comité organizador, el cual ha convertido al Capablanca en un festival que atrae jugadores en ascenso y otros de reconocida calidad.
Paralelo a los eventos competitivos se celebraron varias conferencias sobre temas relacionadas con la historia de estas citas y varios hitos del juego ciencia en Cuba, que si algo necesitó quizás, fue más promoción para atraer más público, ávido de interactuar con los especialistas, tal y como se pudo apreciar.
Muy importante para el prestigio y la difusión ha sido el trabajo para mantener actualizado el sitio oficial en Internet con la información y las partidas del Grupo Élite on line, y el comentario en vivo de algunos duelos en el lobby de la instalación hotelera.
Cincuenta años después del primer Capablanca In Memóriam en 1962, los organizadores mantienen el homenaje al genio cubano y han hecho del evento, aun con cosas que pulir, una fiesta del ajedrez latinoamericano y mundial.


