VI Encuentro Internacional Justicia y Derecho 2012

Aumenta número de presos en América Latina

Los delitos asociados al tráfico de drogas, y las políticas que estimulan el uso de la justicia penal se encuentran dentro de las principales causas

La situación de la justicia penal en América Latina y el Caribe es muy grave y se encuentra marcada por una alta violencia, muertes, delitos al interior de los presidios, y violaciones de los Derechos Humanos", resaltó Elías Carranza, presidente del Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento al Delincuente, durante una conferencia magistral en el Palacio de Convenciones, en La Habana.

En el marco del VI Encuentro Internacional Justicia y Derecho 2012, Carranza subrayó que la situación penitenciaria en la región ha empeorado en las últimas tres décadas, y desde los años noventa del siglo pasado se ha perdido el control en los centros penales. Entre las causas fundamentales que provocan esta realidad están la falta de espacio físico y la carencia de un personal altamente calificado, lo que trae como consecuencias el hacinamiento en las instalaciones y la falta de autoridad.
 
Carranza indicó que el número de presos ha aumentado en las cárceles latinoamericanas porque se ha incrementado igualmente la cantidad de delitos, asociados fundamentalmente al tráfico, tenencia y expendio de drogas. Por otra parte, los países han adoptado políticas que promueven un mayor uso de la justicia penal y las prisiones.
 
Cuando existe una cantidad considerable de personas presas en un espacio limitado, y proliferan los motines, afirmó el especialista, la situación se vuelve tensa porque se trata de una población difícil, con poca capacidad de convivencia.

Subrayó que persisten deficiencias para garantizar condiciones favorables de salud, trabajo, capacitación, visitas, alimentación, entre otras, a los encarcelados; y fustigó la visión de muchos empresarios que defienden la idea de incrementar la tecnología en las cárceles, en detrimento de personal humano.

Carranza consideró que la incorporación de nuevas tecnologías es útil si existen los recursos para ello, pero afirmó la necesidad del contacto humano de los presos con trabajadores de las instalaciones para fomentar que no fracasen en su vida social una vez cumplida la condena.

Finalmente, el directivo reconoció el papel de Cuba en la reducción de la criminalidad, y dijo sentirse satisfecho al saber que por las calle del país se camina con tranquilidad, a diferencia de otros países latinoamericanos y caribeños.