Matanzas puede exportar más
Aunque Matanzas cerró marzo con más de 11 millones de pesos por concepto de exportación, un elevado porcentaje de esos tributos corresponden a la Agricultura, organismo que en los últimos años alimenta un plan que pide a gritos otros aportes.
Procedentes de las entidades citrícolas de Jagüey Grande y avalados por parámetros exigidos en Europa y el Caribe, dos de sus principales mercados, jugos concentrados, simples, aceites esenciales y frutas frescas, constituyen el sostén de los fondos comercializados en el exterior.
Osvany Plascencia, director de exportaciones de la Empresa Victoria de Girón, considera que al posicionamiento de los rubros contribuyó la creación en predios yumurinos de una infraestructura que incluye el cultivo, procesamiento, transportación, conservación y exportación, acción esta última favorecida con la apertura de un frigorífico en las inmediaciones del puerto matancero, por donde hasta 2011 realizaron directamente los envíos.
A partir de este año, ya no podrá exportarse por aquí, precisa Plascencia. La responsabilidad la asume ahora Cítrícos Caribe, un intermediario con sede en La Habana, y el objetivo es volver a centralizar la estratégica operación, agrega.
En los meses de enero, febrero y marzo tanto la Ciénaga de Zapata como la propia Empresa de Cítricos Victoria de Girón embarcaron carbón vegetal, opción a la que se le auguran óptimos resultados por los adeptos que ha ido ganando fuera de frontera.
La Industria Sideromecánica (SIME) salvó la honrilla en este período gracias a la Empresa de Extintores y Cilindros para Gas (EXCILGAS) Faustino Pérez, la única que en Cuba fabrica los cilindros para gas licuado de 10 kg de uso doméstico.
El Grupo del Azúcar, muy distante de sus números históricos, esta vez se quedó un 40 por ciento por debajo de lo pactado, para completar la exigua relación de unos ocho renglones comercializados al término del primer trimestre de 2012.
Mercados ganados, mercados perdidos
Para infortunios de Matanzas, en franco retroceso se mantienen organismos como el propio SIME, el MINIL, MINBAS, el MINAL y las industrias locales, que en la última década del siglo pasado descollaron por la construcción de yates plásticos, piezas ferroviarias, pintura, pieles, fertilizantes, ácido sulfúrico y artesanías.
Mención aparte merece la Empresa de Productos Sanitarios SA (PROSA), marcada por una severa falta de materia prima, lástima para la fábrica que ganó fama en el Caribe, región que surtió con miles de cajas de pañuelos faciales, servilletas y millones de papel higiénico, productos que bajo la marca Lirio colocó también en tiendas recaudadoras de divisas, hoteles y restaurantes.
Con nostalgia se recuerda por aquí la Tenería, una de las buenas abastecedora de pieles en el país, centro que poco a poco se fue extinguiendo hasta desaparecer definidamente del empresariado yumurino.
Dificultades contractuales, tecnológicas, de calidad, escasez financiera, de materia prima e incompetencia empresarial, empujaron a esos productos por la pendiente del fracaso, evitándose así la entrada de divisas frescas y en consecuencia la dinamización económica del territorio.
Alternativas a la mano
Retomar el protagonismo que seis años atrás la llevó a colocar en el mercado foráneo una veintena de rubros, figura entre las prioridades de Matanzas, afirma Nelson Cabrera Morejón, delegado del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX) en la provincia.
“Nuestra misión consiste en delinear los caminos que conduzcan al fomento y la diversificación de las exportaciones, meta con la que colaboran la Asociación Nacional de Economistas de Cuba (ANEC), la dirección provincial de Economía y Planificación, el CITMA, la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos y Estadísticas.
“Esa integración posibilita no solo identificar productos con posibilidades exportables sino impulsar su desarrollo. Por lo pronto, en varias áreas estamos incursionando, aunque la más adelantada se relaciona con la creación de un centro biológico dedicado al estudio, captura y exportación de peces tropicales de agua salada”.
También se trabaja en la certificación de un nuevo producto, el cilindro para gas de18 kg, propósito que ampliaría la cartera exportadora de EXCILGAS, fábrica que logró vencer sus tropiezos de calidad y hoy figura entre los proveedores oficiales del Ministerio de Industrias y Minas de Venezuela.
El funcionario ponderó el excelente momento de un centro que posee capacidad instalada para confeccionar hasta 700 cilindros en una jornada (en dos turnos), elaboraciones marcadas por una creciente demanda internacional que pudieran favorecerla con inversiones que incrementen su potencial productivo.
Cabrera Morejón destacó las elevadas producciones de miel de abeja de Matanzas, entre las mayores de la nación, aunque aclaró que su manejo se hace nacionalmente y no tributan a las estadísticas del territorio.
Otras alternativas diversificadora de la producción y de reemplazo de las plantaciones de cítrico afectadas por enfermedades se aplican también en pos de que Matanzas siga siendo plaza importante en las exportaciones de jugos concentrados, simples y en especial de frutas frescas.
La prioridad prestada a estos productos estrellas están a tono con el sorprendente crecimiento global en el consumo de frutas y vegetales, estimulado por las campañas de la Organización Mundial de la Salud y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación (FAO), que recomiendan a cada persona comer diariamente 400 gramos.
A Matanzas, coinciden especialistas, le resta un largo camino en el aprovechamiento racional de su potencial productivo, postura que tributará al incremento de bienes, al ahorro, la calidad y a la sustitución de importaciones, los mejores antecedentes para favorecer las exportaciones.



