Así era El Negro, sin manchas
Cuando se pierde a un colega o a un amigo, casi siempre se produce alguna desgarradura en nuestro interior y una parte nuestra se va con él.
"Se me hace difícil la idea de la muerte de El Negro"... "Me parece verlo aquí junto a nosotros"... "Es una pérdida irreparable"... "Era muy querido por todos".
Y así, muchas frases similares se han dejado escuchar a partir de la noche del 12 junio pasado, cuando su cuerpo se cansó de batallar, en un hospital de Maracay, Venezuela, contra una enfermedad que lo sorprendió lejos de nosotros y que parecía espantarla cuando apenas faltaban escasas semanas para el reencuentro de todos en La Habana.
Mas, cómo olvidar a El Negro Jesús Risquet, quien nos dejó una estela de afectos inolvidables. Acogedor sin par. Siempre con la sonrisa a flor de labios, aliviando preocupaciones, aconsejando, satisfaciendo, sirviendo, entregando, aleccionando, cargaba la bondad sobre sus hombros para compartirla con los demás sin pedir nada a cambio. Junto a él, nuestro tiempo siempre cabalgó apacible, sin temor a tormentas y rayos.
Ocurrente y divertido, gustaba de las combinaciones más sorprendentes y singulares a la hora de vestir, etiqueta que lo hizo siempre atractivo a los ojos de las demás. Con su talante noble e inocente, giramos en torno a su vórtice para aderezarnos con su contagiosa jovialidad donde quiera que nos encontráramos.
Junto a él nunca sentimos frío. Así nos dejó El Negro, con su propia Estampa y su muerte Insólita, pero sin manchas. Gracias Risquet, fue un gran placer compartir amistad contigo.
Colectivo de Trabajadores de la Edición Digital




Comentarios
Fue un hombre sincero, amigo,
Fue un hombre sincero, amigo, compañero. Extrañaremos su alegría, su sentido optimista de la vida , la ocurrencia del que sabe decir verdades. Lo recordaremos siempre, es inolvidable. Tuve su afecto y comprensión, estuvo dispuesto siempre a colaborar. Lo inesperado de su perdida nos dejó paralizada a mi hija, que disfrutaba tanto su compañía, y a mi. Aun no lo creemos.
Lourdes
Gracias compañeros por ese
Gracias compañeros por ese sentido homenaje póstumo a quien al igual que ustedes, quiero mucho, se nos fue un gran amigo ,más quedó su ejemplo de nobleza,firmeza y abnegación.
Saludos
Dios lo guarde en su gloria,
Dios lo guarde en su gloria, fue mi profesor de literartura y espanol en la decada de los 1970......era una persona maravillosa.