El PRI por volver al poder

La campaña de las elecciones  presidenciales actuales fue tranquila  hasta la aparición en las calles de  manifestaciones estudiantiles contra  la candidatura de Enrique Peña Nieto  y algunas revelaciones del periódico  británico The Guardian que introducen  la duda en el ambiente

El resultado de las encuestas sobre las  posibilidades presidenciables en México  parece un cachumbambé, pero hasta  ahora desde temprano siempre ha  estado en la parte más alta —a veces  más arriba, otras más abajo— el candidato  del Partido Revolucionario Institucional  (PRI), Enrique Peña Nieto.  

Esto significaría, de ganar, que  esa organización política volvería al  poder después de 12 años de perderlo  ante el derechista Partido Acción Nacional  (PAN), cuya representante para  los comicios del próximo 1º de julio es  Josefina Vázquez Mota, la cual estuvo  durante un tiempo en segundo lugar,  pero luego fue sobrepasada por Andrés  Manuel López Obrador, del Partido  Revolucionario Democrático (PRD),  quien se ha mantenido en esa posición.  

La campaña de las elecciones  presidenciales actuales fue tranquila  hasta la aparición en las calles de  manifestaciones estudiantiles contra  la candidatura de Enrique Peña Nieto  y algunas revelaciones del periódico  británico The Guardian que introducen  la duda en el ambiente.  

Los supuestos documentos vistos  por The Guardian revelarían la actividad  de la mayor cadena de televisión  mexicana, Televisa, en la divulgación  preferente del candidato del PRI y el  cobro por ello de elevadas cantidades  de dinero. Según esos papeles,  la emisora vendió presuntamente a  importantes políticos un tratamiento  informativo favorable a Peña Nieto en  sus noticieros y usó los mismos programas  para tratar de desacreditar a  López Obrador.  

The Guardian dice que los documentos  fueron creados hace bastante  tiempo y, aunque no ha sido posible  confirmar su autenticidad, fueron hechos  llegar al periódico por una fuente  que supuestamente trabajó con Televisa,  y las referencias cruzadas llevadas  a cabo en profundidad muestran que  los nombres, las fechas y las situaciones  mencionadas responden en gran medida  a lo sucedido. Es de suponer que Televisa  niega todas las acusaciones.  

Andrés Manuel López Obrador,  por su parte, lleva preparándose varios  años con vistas a estos comicios  presidenciales del 1º de julio, en los  cuales tiene puestas sus expectativas  para poner en práctica sus planes de  cambiar a México en los seis años de  duración de un mandato.  

A la hora de redactar estas líneas  su trayectoria había sido la de mantenerse  alejado del primer lugar, pero en  las últimas semanas comenzó a subir y  llegó a estar a solamente dos puntos de  porcentaje de Peña Nieto, según sondeos  de opinión. Luego volvió a distanciarse  un poco, pero manteniendo el  segundo lugar que le arrebató a Josefina  Vázquez Nieto, del derechista PAN.  

Las encuestas, a fin de cuentas,  siempre son muy volubles y los resultados  que publican están influidos  por numerosos factores, como son el  nivel de ingresos de los consultados,  su género, la influencia religiosa, el  bombardeo de los medios de comunicación  (sobre todo televisivos, ya que  la mayoría de los mexicanos no lee periódicos),  la imagen que fabrican de un  candidato los especialistas en promoción  política y la cantidad de dinero  que se dispendia en publicidad. No se  puede confiar en ellas a ciegas.  

López Obrador se ha beneficiado  también indirectamente de las manifestaciones  de los jóvenes y estudiantes  contra el aspirante del PRI a la presidencia  (aunque nunca lo han apoyado  expresamente), y espera que sus propuestas  de introducir una pensión para  los ancianos y sus programas de construcción  para estimular el crecimiento  económico hayan encontrado oídos en  los más de 58 millones de mexicanos  —más de la mitad de la población—,  que viven en condiciones muy precarias,  acentuadas después de la firma  del Tratado de Libre Comercio de  América del Norte vigente desde 1994,  que perjudicó profundamente la agricultura  mexicana por la competencia  de productos transgénicos del vecino  septentrional y traspasó a manos norteamericanas  la banca del país.  

En todo caso, si los viajes y el programa  de López Obrador (ya tiene  buena parte de su gabinete nombrado)  o la propaganda desplegada por Peña  Nieto o Josefina Vázquez Mota triunfan  en las elecciones, es una incógnita  que quedará despejada la próxima  semana.