Evitar transmisión de leptospirosis y hepatitis viral
Desde la ciudad de Artemisa una lectora envió un mensaje por vía electrónica, donde comenta que después de leer el material Un verano saludable, publicado recientemente, le gustaría conocer sobre algunas enfermedades transmisibles en esta época del año.
La temporada ciclónica y los cambios climáticos propician lluvias y penetraciones del mar, con la proliferación de afecciones transmisibles. Tratemos hoy sobre la leptospirosis y la hepatitis viral, con un llamado a fortalecer las medidas higiénico-sanitarias.
Leptospirosis
La leptospirosis se manifiesta con síntomas muy variados, que tiende a confundirla con otras afecciones infecciosas, lo que aumenta el riesgo de no detectarla a tiempo. Se presenta febril, con toma del estado general, y de no diagnosticarse y tratarse a tiempo puede agravarse e incluso ocasionar la muerte.
¿Grupos de riesgo? Los trabajadores agropecuarios, los de acueducto y alcantarillado, los de servicios comunales, de empresas telefónicas que trabajan el soterrado, mineros, jardineros, artesanos que trabajan el barro, personas que conviven con animales domésticos sin control veterinario, otras que se bañan en ríos sin conocer la calidad sanitaria de sus aguas y pueden estar contaminadas, y también quienes viven en lugares que se inundan debido a los desastres naturales.
¿Medidas de prevención y control? Son complejas, a causa del gran número de fuentes de infección, diferentes condiciones de transmisión y las situaciones locales. Pero podemos cumplir una serie de regulaciones para prevenir y controlar su proliferación, entre ellas:
a) Reducir las poblaciones de ratas y ratones, así como animales salvajes; b)no arrojar alimentos o sus desechos en áreas recreativas y residenciales donde las ratas puedan estar presentes; c) usar medios de protección individual y colectivos como ropa y calzado apropiado, guantes, delantales, máscaras, etcétera; d) alejar los locales de animales de las viviendas; e)mantener limpias las áreas alrededor de las viviendas; f) desinfectar piscinas y lugares de almacenamiento de agua y g) evitar el baño en lugares (piscinas, estanques, ríos, lagunas, etcétera.) no autorizados.
Es importante la inmunización de las personas expuestas a riesgo y el control o reducción de infección en las poblaciones de perros, cerdos o ganado; así como el tratamiento profiláctico a grupos que están expuestos durante cortos períodos de tiempo, y no son inmunizados.
Hepatitis viral tipo A
Las hepatitis son afecciones que se caracterizan por “inflamación del hígado”, y la causa más común es la infección por uno de sus cinco virus (A,B,C,D,E). Todos ellos pueden causar la enfermedad de forma aguda con síntomas que incluyen el color amarillo de la piel y los ojos (ictericia), orina oscura, fatiga extrema, náuseas, vómito y dolor abdominal.
En el mundo se producen 1,5 millones de casos de hepatitis A cada año, con mayor incidencia en países en vías de desarrollo, especialmente en la zona de los trópicos, donde las deficientes condiciones higiénicas favorecen la difusión del virus y la infección se hace endémica.
Las fuentes comunes de contaminación pueden combatirse con higiene personal, higiene ambiental y del agua, erradicando vectores (moscas) y protegiendo los alimentos.
¿Qué hacer? Se propone: mejorar los conocimientos, actitudes y prácticas de la comunidad en relación con el manejo de la hepatitis viral tipo A (identificación precoz de síntomas para acudir al médico y manejo del paciente en el hogar) en escuelas, hogares de ancianos, círculos infantiles, vías no formales, proyectos interactivos con la comunidad, salas de video, unidades militares, contingentes, centros para elaboración de alimentos, etcétera.
Capacitar al personal de salud de la comunidad e instituciones escolares para garantizar un rápido control de foco y evitar los brotes, así como incrementar las audiencias sanitarias para la prevención de esta afección.
Promover la importancia de la calidad del control de la inspección sanitaria estatal en centros de elaboración de alimentos, escuelas, círculos infantiles y otras instituciones cerradas, así como incentivar las buenas prácticas sanitarias e higiénicas para eliminar la contaminación fecal de los alimentos y el agua.
Extremar las medidas de control sanitario en cada escuela con régimen de internado, aun en tiempo de vacaciones haciendo énfasis en la calidad del agua, limpieza de cisternas y tanques, almacenamiento de los alimentos, limpieza de utensilios en el comedor, e higiene en las cocinas.
Todos debemos recordar: que: “La educación ambiental forma parte integrante del proceso educativo, es en realidad la educación tal cual debe entenderse y practicarse en nuestro tiempo. Además de orientarse hacia la comunidad, debe interesar al individuo en un proceso activo que tienda a resolver los problemas que surjan en el contexto de realidades específicas, y fomentar la iniciativa, la responsabilidad y el sentido prospectivo de un mañana mejor…”
Fuente: Centro de Promoción y Educación para la salud de la capital.


