Esta historia también cuenta
A poco más de un mes para el comienzo del evento cuatrienal más importante de los deportistas discapacitados en el mundo: los XIV Juegos Paralímpicos Londres 2012, sería conveniente repasar la participación cubana en estas lides.
Desde la primera vez en Toronto 1976, donde los nuestros se retiraron en un gesto de solidaridad con los pueblos africanos debido a la presencia de Sudáfrica —propugnadora del apartheid por aquel entonces—, hasta estos días de preparación final hacia la capital británica, nuestros representantes han logrado 22 títulos, 13 preseas de plata y 18 de bronce.
Cuba estampó su entrada por la puerta ancha en Barcelona 1992, en la que la comitiva ganó un trío de medallas de cada color, válido para alcanzar el lugar 23 entre 82 naciones.
Entre la decena de especialistas destacó Omar Turro, primer campeón caribeño en 400 metros y medallista de plata y bronce en los 100 y 200 metros, respectivamente. Oscar Pupo se proclamó titular de los 800 y subcampeón de los 400, y Enrique Cepeda logró oro en salto triple y bronce en el hectómetro.
Cuatro años después, en la ciudad estadounidense de Atlanta, el ascenso fue progresivo. Con 10 deportistas se lograron ocho medallas doradas y tres de plata, resultados que ubicaron a la isla en el peldaño 29 entre 123 países.
Nuevamente Cepeda con dos títulos, al igual que Turro, se convirtió en punta de lanza del atletismo, que consiguió todos los metales de oro de la delegación. Allí, Liudis Masó obtuvo el primer cetro paralímpico de una mujer cubana.
En Sídney 2000 hubo dos estrenos dorados: el de los judocas Sergio A. Pérez (60 kilos) e Isao Cruz (81), quienes junto a los repitientes Cepeda y Masó aportaron los cuatro primeros peldaños para nuestra comitiva, ubicada en el lugar 33 entre 120 países.
Para Atenas 2004 llegamos con una nueva generación de deportistas y esta lid marcó el adiós de algunos multimedallistas que se mantuvieron en la élite del orbe durante varios años.
Los saltadores Ana Ibis Jiménez y Ángel Jiménez se encargaron de reeditar hazañas en lo más alto del podio, en una cita donde se alcanzaron también dos lauros plateados y siete bronces.
Hace cuatro años, en Beijing asistimos a la fiesta paralímpica con la mayor delegación (31) desde su estreno en Barcelona. Competimos en cinco deportes: atletismo, pesas, tenis de mesa, judo y natación. Con cinco medallas de oro, tres platas y seis bronces, la delegación se ubicó en el puesto 23 y mejoró una veintena de plazas en relación con lo logrado en Atenas. Nuevamente el atletismo fue el motor impulsor al aportar más del 75% de las preseas alcanzadas.
Pese al difícil proceso clasificatorio para la cita londinense, prevista desde el próximo 29 de agosto, Cuba cuenta con 24 deportistas: 11 en atletismo (8 hombres y 3 mujeres), siete judocas (5 hombres y 2 mujeres), dos nadadores y dos levantadores de pesa; además de estrenarnos en tiro (1) y ciclismo (1).
Una vez más, por la calidad de sus exponentes, será el deporte rey el que lleve la batuta de la delegación cubana. La doble campeona paralímpica, Yunidis Castillo, liderará el grupo, junto a la velocista Omara Durand, ambas monarcas mundiales en Christchurch, Nueva Zelanda 2011. Entre los hombres sobresalen el corredor y saltador Luis Felipe Gutiérrez, y el lanzador de implementos Leonardo Díaz.
Para el torneo de judo están confirmadas Dalisdaivis Rodríguez (63 kg), Yarima Brooks (70), Víctor Luis Sánchez (66), Isao Cruz (81), Jorge Hierrezuelo (90), Juan Carlos Cortada (100) y Yangalini Jiménez (más de 100).
Los nadadores Lorenzo Pérez y Yunerki Ortega asistirán con opciones de conseguir medallas y con idéntico propósito estarán los pesistas César Rubio (52 kg) y Luis Perea (67,5).
En los XIV Juegos Paralímpicos competirán unos 4 mil 500 deportistas de 150 naciones y los cubanos esperan superar las actuaciones precedentes. Ellos pueden. Tienen optimismo y cuando eso sucede todos los sueños son posibles.



