Sector no estatal

De trabajador estatal a por cuenta propia

Ramón Benítez Montalvo es uno de los tantos cubanos que han arrendado espacios en locales de propiedad estatal.

Laboró durante 10  años  en el  combinado  estatal  de servicios en  La  Habana como reparador de espejuelos, y hoy permanece en  el  mismo lugar con un espacio arrendado para ejercer la  misma actividad por cuenta propia .       .
 
Ramón Benítez Montalvo es uno de los miles de cubanos que derivaron hacia el sector no estatal, al aplicarse nuevos modelos de gestión económica que avanzan en la rama de los servicios en todo el país.
 
“Quizás sea uno de los más antiguos en este combinado Hanoi, ubicado en el municipio de Centro Habana” –contó este hombre fornido, también fotógrafo, quien muestra los contratos requeridos en los últimos tiempos, debidamente legalizados, y que guarda celosamente.  
 
“Somos diez trabajadores, cada uno tiene su espacio arrendado en este inmueble, que continúa en propiedad estatal, y tenemos otra relación laboral diferente a la que estábamos acostumbrados. Ahora soy trabajador por cuenta propia. Con nuestros ingresos por el servicio prestado, entre todos pagamos la facturación de electricidad, la telefónica y el consumo de agua, y también vamos a reparar el local”, añadió.
 
Desde hace varios meses, el arrendamiento de locales que comenzó con la actividad de peluquería, barbería y manicure, se extendió a otras actividades de servicio, entre las que se encuentran parqueadores, relojeros, cerrajeros y reparadores de artículos de joyería.

Según especialistas del Ministerio del Comercio Interior es una fórmula bien aceptada por quienes anteriormente laboraban como trabajadores estatales, la mayoría de cuales se han incorporado y luchan por mejorar la calidad del servicio a la población.