Nuevas miradas al legado martiano

Con Las martianas escrituras, Osmar Sánchez Aguilera propone enriquecedoras reflexiones sobre la obra del más universal de los cubanos

Coinciden los estudiosos del legado del más universal de los cubanos en que, desde fines de la década de los ochenta de la pasada centuria, se produce un enriquecedor renacer de la recepción de la obra de José Martí. Son numerosas las investigaciones que, a lo largo de estos años, se acercan, a partir de diversos ángulos y perspectivas, al análisis de la prosa y el verso  del Héroe Nacional.

Las martianas escrituras
(Centro de Estudios Martianos, Colección Ala y Raíz, 272 pp) es uno de esos títulos, inscrito en tan justo y necesario proceso renovador que apunta a un nuevo paradigma de lectura. Su autor, Osmar Sánchez Aguilera, presenta, así, en los textos agrupados en este volumen, nuevas miradas, caminos, reflexiones, para interpretar la obra del Apóstol.

“Asombra –aunque ya no debiera— que a más de un siglo de desaparecido su agente, la escritura de José Martí siga ejerciéndose –afirma el investigador. No aludo ahora a que su escritura lo haya sobrevivido por sus prolongados efectos en el tiempo: intento, sencillamente, decir que ella, como ejercicio, no ha cesado”.

Sustentado en una amplia fuente documental, en dieciséis capítulos, este libro propone un acercamiento a un vasto y rico universo. La creación lírica del Maestro, analizada fundamentalmente a partir del poemario Versos libres, centra el interés del autor, quien dedica varios de los ensayos reunidos al análisis del tema.

Mediante un discurso que integra rigor y amenidad, Sánchez Aguilera se ocupa, y preocupa, por otras problemáticas de indudable trascendencia. Estudia, por ejemplo, los vasos comunicantes de Martí con el modernismo y con Darío, la concepción de cultura enarbolada por el Maestro, el alcance del ensayo “Nuestra América” y la recepción del legado del Apóstol en tierras mexicanas.

De indiscutible interés resulta el ensayo dedicado, precisamente, a los estrechos vínculos que sostiene Martí con México. Al inicio de esa reflexión, titulada “Martí y México: lecturas recíprocas”, Sánchez Aguilera apunta:

Suficiente en sí mismo, en cualquier acercamiento a José Martí, es el episodio, ya casi mítico, de la intensa y sostenida amistad entre él y Manuel Mercado, para avalar una propuesta como la declarada en el título: en nadie confió más por escrito: a nadie le confió más sobre sus aspiraciones y decepciones en los más diversos ámbitos de su existencia: con nadie sostuvo una correspondencia más profunda y holgada. No hay destinación entonces, entre los muchos acercamientos posibles a la obra del pensador cubano, que pueda no beneficiarse del paso por esa especie de encrucijada que es la correspondencia conservaba de Martí a Mercado.

Sucede, sin embargo, que las lecturas recíprocas entre Martí y México abarcaron (y abarcan) mucho más que el episodio de esa amistad y mucho más que la mina de esa correspondencia. En efecto, grande y reconocida es la importancia de México en la el proceso de crecimiento y maduración del poeta, pensador y líder independentista cubano. Por el lado de Martí, se impone recordar que fue en México donde él veló sus armas como periodista de tiempo completo entre 1875 y 1876; en México donde él entró en contacto por vez primera con la materia básica de “Nuestra América”, expresión esa que –por cierto— emplea allí mismo ya en 1876; en México donde él hizo –quizá por única vez en la suya— vida de hombre de letras y de enamorado disperso; en México donde conoció a quien sería su esposa, una cubana también exiliada…  

Osmar Sánchez Aguilera es Doctor en Literatura Hispánica por el Colegio de México y miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México y de la Asociación Internacional de Hispanistas. Se desempeña como profesor-investigador en la Escuela de Humanidades del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México.

En su bibliografía aparece el libro titulado Otros pensamientos en La Habana (1994). Es coautor, asimismo, de José Martí, político y poeta (1992), compilador de En otro lugar de la Mancha (2007) y colaborador de Diccionario Enciclopédico de las Letras de América Latina (1995-1998) y Cuba. Poesía, arte y sociedad. Seis ensayos (2006).

Con Las martianas escrituras, Osmar Sánchez Aguilera incorpora un nuevo título a su relación de obras publicadas. Mas, ello no es lo realmente trascendente. Lo trascendente, en verdad, es el notable aporte de este libro a los estudios que se llevan a cabo, en el mundo contemporáneo, acerca de la acción y el pensamiento del más lúcido intelectual y revolucionario del siglo XIX cubano.