Cucu Diamantes regresa a Cuba
Ya está en los cines de estreno de la isla el segundo largometraje del actor y director Jorge Perugorría, Pichi. Se trata de Amor crónico, protagonizada por Cucu Diamantes, nombre artístico de Ileana Padrón, cubana nacida en el periférico barrio capitalino de Párraga y que desde hace 20 años reside en Nueva York.
La historia comenzó en el 2009 con el tercer concierto más grande del mundo, Paz sin fronteras, que reunió en La Habana a un prestigioso elenco que desafió las presiones de disqueras y grupos políticos anticubanos y cantaron en la Plaza de la Revolución al amor, la tolerancia y la justicia ante un auditorio de más de 1 millón 150 mil personas.
Dentro de ese elenco, encabezado por Juanes, Miguel Bosé y Olga Tañón, destacó una delgada mujer a quien la cubanía y los deseos de empatía con sus orígenes le salía por los poros, era Cucu Diamantes, quien se quedó con ganas esa tarde y por ello decidió hacer una gira por Cuba.
Testimonio de ese recorrido, producido y dirigido musicalmente por su esposo Andrés Levín, es el filme Amor crónico, que nació como documental y devino en ficción porque al decir de su director, en ella “Cucu parece salida de una película, vive entre la ficción y la realidad”.
“Hacía tiempo que yo quería hacerle un tributo al cine cubano —argumentó Pichi— porque le debo casi todo lo que he podido hacer en esta vida, tengo una deuda y una gran gratitud por el cine de mi país y vi en esta película la posibilidad de hacerle un homenaje", gesto que de alguna manara se expresa en la citas a filmes cubanos antológicos como La muerte de un burócrata (Tomás Gutiérrez Alea (TGA), 1966), Memorias del subdesarrollo (TGA, 1968), Lucía (Humberto Solás, 1968), Fresa y chocolate (TGA, 1993), Guantanamera (TGA y Juan Carlos Tabío, 1995), La vida es silbar (Fernando Pérez, 1998), Lista de espera ( Juan Carlos Tabío, 2000), a las que habría que añadir la referencia a la mítica Casablanca (Michael Curtiz, 1942), reservada para el cierre.
Otra de las motivaciones del director y también coprotagonista del conocido filme Fresa y chocolate, está en el interés que le suscita el tema de los artistas cubanos que viven fuera de la isla, regresan y se reencuentran con su cultura y con su público natural:
Amor crónico es un viaje por el corazón de Cuba —dijo— por su cultura, por su geografía, donde Cucu Diamantes promueve los temas de Cuculand, el primer disco en solitario de la que desde el 2003 fue vocalista de la banda Yerba Buena.
En la película destaca la participación de un prestigioso elenco de actrices y actores cubanos, entre ellos Broselianda Hernández, Enrique Molina, Laura de la Uz, Alberto Pujol, Mirtha Ibarra, Mario Limonta, Néstor Jiménez y Luis Alberto García.
Catorce días de filmaciones en locaciones diversas de Santiago de Cuba, Bayamo, Gibara, Camagüey, Cabaiguán, Cienfuegos y La Habana hicieron de la producción una aventura que contó con la participación especial del primer bailarín del Royal Ballet de Londres, el cubano Carlos Acosta, y de los músicos Alexander Abreu, Los muñequitos de Matanzas, Samuel Formell, de la orquesta Los Van Van y los solistas de la banda que acompañó a Cucu durante la gira quienes, con envidiable profesionalidad, montaron el repertorio en apenas un mes de trabajo.
Amor crónico tuvo tres exhibiciones especiales en Estados Unidos con una buena acogida por parte del público, comentó a la prensa la propia Cucu, quien además confesó tener en Omara, Elena Burke, Moraima Secada y Juana Bacallao sus grandes ídolos de la canción cubana.



