Juegos Olímpicos Londres 2012

El "Hércules" de Moa demostró su valía

El decatlonista cubano, Leonel Suárez, se ratificó como uno de los tres mejores hombres del mundo en esta dura especialidad

Leonel Suárez Fajardo le proporcionó a la delegación cubana participante en la olimpiada de Londres 2012, la octava medalla en esta cita.

El “Hércules” de Moa, municipio oriental del que es oriundo, igualó su actuación de Beijing 2008 cuando también alcanzó la medalla de bronce en el decatlón, si bien la de la capital británica implicó un mayor esfuerzo de su parte.

En las primeras pruebas de la jornada inicial Leonel apenas marchaba en el sitio 14, hasta que, con el liderazgo obtenido en el salto de altura (2, 11 metros) saltó al octavo puesto. Antes, en la impulsión de la bala, tuvo un desempeño destacado consiguiendo 14, 50 metros, superior en un centímetro a la mejor marca lograda por él este año.

Suárez, que desafortunadamente no posee buenos despeños en los 100 metros, los 110 metros con vallas y los 400 metros planos, experimentó en la segunda fecha de la agotadora disciplina, un bajón inesperado en el salto con pértiga, sobrepasando apenas los 4, 70 metros.

En esta modalidad Leonel llegó incluso a pasar por encima de los 5, 10 metros, en el Campeonato Mundial de Berlín, en el 2009, donde se agenció la presea de plata.

Previamente estuvo a punto de irse en blanco en el disco, dos faltas, pero sacó a relucir su temple y no hubo mayores contratiempos.

Convencido de que el desliz hacía peligrar sus intenciones de volver a escalar el podio, el menudo muchacho envió la jabalina hasta los 76, 94 metros, no solo inalcanzable para el resto de los competidores, sino que representó cota olímpica para un decatlonista.

Con ese tirazo ascendió nuevamente del octavo al tercer lugar, dejando la escena lista para la porfía definitoria en los 1500 metros.

El propósito de la carrera era defender el tercer escaño, especialmente del ataque del belga Hans Van Alphen, experto en distancias largas. Para resistir el embate el cubano no podía permitir que el europeo cruzara la meta más de 16 segundos antes que él.

En ese instante era casi imposible optar por la plata ya que, aunque el estadounidense Trey Hardee no es un avezado fondista, el nuestro debía ir 27 segundo más veloz si deseaba desbancarlo. La corona solo dependía de que el también norteño Aston Eaton finalizara la prueba.

Leonel demostró toda su clase y, con los brazos en alto, pasó sobre la línea con 4:30: 12, solo ocho segundos por detrás de Alphen y 10 por delante de Hardee. El otro cubano que intervino en la lid, Yordanis García, finalizó en el lugar 14.

Con ese brío postrero Suárez, que el próximo 1 de septiembre cumplirá 25 años, ratificó su extraordinaria calidad en la especialidad más compleja del atletismo, pues a los resultados citados debemos añadir la medalla de bronce en Korea  (Eaton lo superó solo por cinco puntos en la carrera conclusiva) y el título en los Juegos Panamericanos de Guadalajara.  

Aunque a nivel global existen excelentes concursantes en el decatlón, como el ucraniano Oleysi Kasianov, el kazajo Dimitri Karpov y el alemán Pascal Berenhbuch, la cita estival reiteró que la súper élite la conforman Eaton - implantó récord universal en junio de 9039, siendo el único humano en rebasar la barrera de los 9000 puntos, luego del checo Roman Cezabreg quien ahora abandonó la justa después del comienzo- Hardee, bicampeón mundial, y el nuestro.

El desgastante calendario del decatlón está conformado por los 100 metros, salto de longitud, impulsión de la bala, salto de altura y 400 metros planos, en el primer día de competencias, y 110 metros con vallas, lanzamiento del disco, salto con garrocha, jabalina y 1500 metros en la sesión del adiós.

Eaton, evidenciando la forma en que se encuentra, alcanzó 8869 puntos, por 8571 su coterráneo y 8523 el caribeño.