Periodismo ciudadano

Desprotección al consumidor en productos normados

Al menos en Santiago de Cuba, el consumidor no  se encuentra protegido. Las experiencias que poseo  son varias.

Al menos en Santiago de Cuba, el consumidor no  se encuentra protegido. Las experiencias que poseo  son varias.  

Estas violaciones en contra del consumidor  son ya una práctica normal y rutinaria de casi  todo aquel que se le ha puesto en sus manos la  administración de los recursos que pertenecen  al pueblo, los “tumbes” cada día que pasa son  mayores, antes eran de dos onzas, hoy llegan a  doce onzas y a veces hasta de una libra. Algo más  preocupante, la ausencia de acciones encaminadas  a contrarrestarlas por parte de los organismos  responsabilizados con la tarea.  

Al tener la posibilidad de contar en mi casa  con una pesa, me he dado cuenta de todas las violaciones  cometidas, desde el pan, el café, la sal (estos  dos últimos empaquetados), hasta los productos  cárnicos, la leche en polvo, el arroz, etcétera.  En las comprobaciones realizadas, los resultados  han sido negativos, es decir, siempre en contra del  consumidor.  

Recientemente dirigí un escrito a la empresa  municipal de Alimentos donde expresaba irregularidades  en el despacho del arroz adicional para  los niños y mayores de 65, así como de la leche en  polvo, donde me veía afectado en 90 y 67 gramos  todos los meses, es decir, tres y dos onzas, respectivamente.  

En la carnicería regularmente dejaba de percibir  cinco y hasta siete onzas. Pero en el día de  ayer al carnicero se le fue la mano, rompió el récord  al despacharme el pollo y el pescado de dietas.  Los productos los adquirí después de las siete  de la noche. Los conservé en el congelador del refrigerador,  y en la mañana al comprobar su peso,  el resultado fue: de 136 onzas de pollo, recibí 125;  y en el pescado, de 96 onzas recibí 85, es decir, que  en cada producto dejé de recibir 11 onzas.  

El primer inconveniente es que después que usted  saca el producto del establecimiento, no cabe  reclamación alguna, ya que esta debió de hacerse  en el momento de la compra-venta, en situaciones  muy difíciles en cuanto a la aglomeración de personas  en la cola con una permanencia de más de  cuatro horas.  

Es comentario entre los consumidores la falta  de confiabilidad de las pesas, se dice que están  “calzadas”, y me pregunto:  

1. ¿Por qué no se realizan comprobaciones a  estos medios de pesaje de forma periódica?  

2. ¿Por qué no son supervisadas las ventas  de productos cárnicos con cierta periodicidad,  donde se les dé participación a los factores políticos  y de masas de la comunidad?  

Llevo varios años realizando esta labor y nunca  he visto que se haya llevado a cabo estas dos  acciones por las entidades responsables de garantizar  la protección al consumidor. Hay que caerle  encima y con todos los hierros a esta situación  que viene afectando a la población. 

Otro aspecto relacionado con la inseguridad  al consumidor, es el relacionado con los famosos  faltantes que se vienen produciendo en los productos  cárnicos de la canasta familiar. Al menos en la  unidad donde recibo este producto, si no los coges  dentro de las 48 horas, quedaste en eso, pasando  a una lista de reclamaciones, que generalmente  se recibe a los dos meses; mientras tanto… Parece  que este problema es muy difícil de solucionar. Lo  más interesante es que usted no sabe si el faltante  es de la empresa o del carnicero. 

Comentarios

Esto que se ecribe aqui no

Esto que se ecribe aqui no extrana a nadie porque nos hemos habituado a que nos roben...Alguien hablaba por ahi de supuestos cliente y decia que esto no, eramos usuarios, el cliente se busca, se llama, se peleea por el. En nuestra isla no es asi...

Asi que aunque no quiera decir que todos los dependientes; bodegueros, placeros, carniceros son ladrones, la verdad es que dentro de ellos se gesta la delicuencia y lo nombro asi, porque todo el que se apropia de forma fraudulenta y mediante enganos de lo que no es suyo es un ladron; al primero que se le roba en Cuba es al buen Estado que se deja robar, y despues al cliente, onza por onza, libra por libra...Tambien le roba aquel que echa cuatro paletadas de cemento, arena y otros productos en un rastro

A nadie le interesa no solo por tratar de eliminar el robo, sino por higiene y orden, dender los productos empaquetados, practica comun en el mundo entero...Yo esto y seguro que agoreros saldran pataleando y echando culpas al bloqueo. Centros de beneficio y empaquetamiento "grantizarian" al menos un poco la proteccion al que consume. Crear puestos de trabajo beneficiando al producto para que llegue mas limpio al consumidor, mediante centros de beneficios, tal com se hace con algunos productos para la exportacion y sin grandes inversiones...

Para que existe el INstituto de Metrologia, para que????, Com o es posible esa sarta de pesas que hay en Cuba sin control de nadie, sin los debidos sellos por inspecciones...Dejenme decirle que he visto hasta pesas de comprobacion en las que coombinadamente placero y operador de esta te roban abiertamente, pero no diez centavos, no cientos de pesos...Y que hacer; porque hay hecho que te conducen irremediablemente a la violencia cuando tamano sinverguenza te roba sin el menor sonrojo...

Hastiado de tanta miserable sarta de abusos sin que sienta yo que estoy protegido por nadie, y repito, lo peor esta en que un ejercito de inspectores, custodios y supuestos protectores de seguridad y sonsumidor, se alian con los peores sinverguenzas.

No se si hacer controles, no se, no se que tiene que hacer el Estado, pero algo ha de hacerse, mientras que algunos se enriquecen de forma ilicita, otos, los usuarios padecemos de tanta sirvenguenzura e inmoralidad.

No hay nada peor, mas indigno que la falta de honor, y de eso muy poco se conoce en este ambiente por el que clamamos todos lo ciudadanos del pais...

Creo que la prensa no solo tiene que denunciar por el hecho de que las personas nos quejemops, cre oque la prnsa debe estar alli, como cuando estan presentes ante la tragedia por el paso de un huracan.

Estimado amigo; y con el

Estimado amigo; y con el respeto que merecen los pocos seres honestos y honrados que puedan quedar por ahí en algún rincón; no solo en Santiago de Cuba, hay que decir tristemente en TODA CUBA el consumidor de productos normados está desprotegido y es víctima del actuar inescrupuloso de los rateros y ladrones que mes a mes nos roban, ya sean onzas o libras, porque para el caso el acto es lo mismo si te roban un gramo que quinientos. Pero además, no solo en los productos normados, también en los prepotentes productos de la red comercial en divisas, que a los exorbitantes precios a que se venden (más del 200% del precio real), hay que agregar las "multas" que le imponen los encargados de su comercialización y venta; y en muchas ocasiones la falta de calidad requerida, pues todos conocemos que ya en Cuba se falsifica casi todo, lo mismo un paquete de café, que una pastilla de jabón e incluso etcétera, como diría un famoso personaje humorístico. Denunciar el hecho la prensa? Cuantas veces y hasta cuándo? Y para qué? Hace menos de un mes la prensa publicaba su preocupación respecto a las famosas jabitas de la red comercial de divisas y hasta ahora que yo sepa la preocupación llego a oídos sordos: hace unos días compre algunos artículos de aseo y tuve que llevarlos en la mano pues en la tienda no habían jabitas, sin embargo en toda la calzada (lo mismo puede ser la calzada de Monte que la de 10 de Octubre u otra cualquiera) los vendedores de jabitas a peso por cada una disfrutaban de magníficos abastecimientos de las mismas. Respecto a los productos normados, que decir. Ya hablar de la mala calidad del pan da vergüenza; después de 50 años en lo mismo; el café está justificado (el que quiera tomar café de calidad que lo siembre) pues está autorizado, todos alertados, que lo que viene en el dichoso paquetico para todo el mes es una mezcla, aunque a veces no sepamos de que se trata. Los seborucos de sal están casi descartados, pues al que se ocurra comerse unos aguacates (si puede pagarlos) salados con esas piedras, puede que se quede sin molares sanos. En definitiva, soy muy, muy pesimista; usted no sabrá que tiene que hacer el estado, pero el ya lo está haciendo: todo lo que no se puede resolver se quita: así se ha dicho, todo lo que es subsidiado debe de terminar; creo que eso sería justo si se acabara el robo, la ilegalidad y la impunidad de los que viven de robarle a todos.